Síguenos @ContraReplicaMX
Columnas
Hace unos días el Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó que la deuda total del mundo alcanzará los 100 billones de dólares al cierre se este año.
Para dimensionar, podemos señalar que la deuda del planeta es ya prácticamente más del doble el valor de las dos grandes economías de nuestros tiempos, y va al alza.
No es poca cosa, el mundo está lleno de deuda y todo indica que no será un problema de corto plazo.
El endeudamiento de hoy será el problema de las siguientes generaciones, dejaremos un mundo muy complejo a los que vienen detrás de nosotros e incluso a quienes aún no han nacido.
Pero lo peor ni siquiera es eso, lo peor es que no sabemos qué vendrá en los años siguientes en materia de crisis generadas por ese excesivo endeudamiento, ojalá el problema para las siguientes generaciones fuera solamente pagar lo que se debe, el impacto de las crisis que seguramente estallarán los próximos años, seguramente acarreará problemas graves.
El FMI lo advierte, o se hace algo a tiempo, o el futuro será devastador, sobre aviso no hay engaño.
Para los siguientes años la zona de Asia y Latinoamérica, entre otras, tendrán que ajustar muchas cosas en su estructura económica, a riesgo de recibir las consecuencias.
Pero no se ve de qué manera suceda, mucho menos bajo esquemas políticos populistas, que no contemplan de ninguna manera los cómos en la generación de riqueza y recursos, y si lo hacen es mediante esquemas de gasto que solamente generan más presión a las finanzas públicas, o con políticas públicas absurdas que dicen que atienden las causas de la pobreza y la desigualdad, sin aceptar que el problema es de estructura, no de concepto.
El exceso de deuda provocará entre muchas otras cosas seguramente problemas de crecimiento económico, y con ello más pobreza y desigualdad, no es ningún secreto pero sí algo por lo que se hace poco.
Ser optimista en estos tiempos es complejo, por más que se trate incluso de una filosofía personal, las cifras, datos y expectativas nos dicen que hay errores que se pagan por mucho tiempo, el endeudamiento excesivo es uno de ellos.