Desde luego que los ojos están puestos en todo lo que acontece en el devenir social. Las coyunturas de las que hoy somos partícipes, sin duda, han marcado un hecho sin precedentes en muchos asuntos de relevancia. Hace un año, por ejemplo, salió a escena la publicación del decreto constitucional que citó puntualmente los ajustes en materia judicial. Mejor que nadie supimos el escenario intenso que se vivió, más allá de que el oficialismo contaba con los números suficientes para aprobar el tema sin contratiempos. De hecho, los antecedentes nos ayudan a esclarecer que, desde la Cámara alta, la operación y las maniobras salieron a flote con la incorporación de Yunes a la fracción parlamentaria de Morena.
Quizá, por los tiempos, las circunstancias son diferentes; sin embargo, el proyecto de Reforma Electoral, aunque no se ha hecho público, se espera que traiga un mar de posicionamientos a favor y en contra. Entendemos de esa manera, pues el PT y el PVEM, que serán cruciales en el destino final, aún no fijan su posicionamiento. Si somos un poco interpretativos, el silencio habla por sí solo. Ambos, tengan por seguro, tienen motivos suficientes para defender los espacios de representación proporcional. Uno de ellos, que está en el corazón de su esencia, es darles voz a todos los sectores sociales de la población, sobre todo aquellos que, por alguna u otra razón, son excluidos. Consciente de esa situación, el partido del Trabajo y el Verde tienen la última palabra para definir el futuro. Inclusive, hay una lógica y mucha razón para rechazar de un plumazo la eliminación de escaños. Sabemos que no será del todo, pues Monreal, coordinador de la fracción parlamentaria de Morena en San Lázaro, adelantó que está presupuestado una reducción parcial.
No es un tema de voluntad ni de hacerlo por inercia, sino por cuidar los intereses de la sociedad de la que hablamos. Además de ello, está claro, la reducción de los espacios de proporción ha alimentado los contrapesos y las contrapartes. Siendo así, se lucha contra la hegemonía y, al mismo tiempo, es un claro ejemplo de que hay democracia. El punto es que, para mirar hacia adelante, debe reinar la flexibilidad y el consenso con dos fuerzas que, sin exagerar, son decisivas no solo para ganar terreno en las entidades y distritos, sino para empujar una agenda que, en este preciso momento, se ha denominado la construcción del segundo piso de la transformación.
Y por supuesto, mucho dependerá del futuro de los acuerdos y el consenso que se concrete. No se trata de un chantaje ni una moneda de cambio, sino de la flexibilidad y el derecho legítimo de participar y ser partícipe de los espacios para la elección popular en coalición. Sería un error político de Morena querer acaparar todo. Eso, de sellarse, traería un desgaste y una fuerte crispación porque habría evidentes fracturas que, en el peor de los casos, pueden allanar el camino de la derecha. Por eso el reto es mayúsculo. En San Luis Potosí, por ejemplo, las condiciones son demasiadas propicias para el Verde Ecologista, mucho más ahora que el gobernador es de los mejores evaluados. Prueba de ello, sobra decir, son los pormenores que se dieron hace unos días en la mañanera. San Luis, en esa transparencia y rendición de cuentas, se muestra ante el país como uno de los enclaves más seguros luego de darse a conocer el andamiaje de homicidios dolosos que promedia cada entidad.
Ricardo Gallardo, de una larga lista de gobernadores, ha sido elegido por la población civil de San Luis como uno de los mandatarios más eficientes en su labor. En concreto, el Verde tiene todo para ganar ese enclave. Hablamos de estructura territorial y presencia activa en todos los municipios y localidades. Mantiene, en pocas palabras, la tendencia a su favor, eso sí, con su principal apuesta que será Ruth González, situada en la cima de las preferencias.
Por eso hemos dicho que, con lo que se avecina, dependerá mucho o no una alianza que se sostiene porque hay una agenda en común y un compromiso. Sin embargo, también debe predominar el respeto a las determinaciones. De hecho, el PT no es ajeno al tema de la Reforma Electoral. El Partido del Trabajo, en particular, no ha realizado un pronunciamiento desde sus liderazgos más visibles. Seguramente esperarán a que los detalles del proyecto se conozcan y, por ende, se tenga la determinación relevante a lo que apostarán. De ese modo, veremos en escena al propio Reginaldo Sandoval, líder de los diputados en San Lázaro y uno de los fuertes aspirantes a la gubernatura de Michoacán.
En efecto, habrá mucho que decir y opinar, considerando que el PT, a lo largo de los años, ha sido un férreo defensor de las minorías. Precisamente allí, donde caben las posturas progresistas, hay voces que, por cierto, en ocasiones hacen valer su derecho a disentir. Eso no es traición, sino congruencia y orgullo muy elevado. Más allá de eso, seguramente el PT, como sucede en todo parlamento, estará abierto al diálogo y esperará lo que parece inesperado para muchos. En una de esas, que pueden encontrar nuevos frentes, se quedan con la coordinación de la defensa del voto en tierras purépechas de común acuerdo con Morena y Verde Ecologista de México. No es un disparate, sino una muestra de justicia a uno de los grandes arquitectos de la lucha por la democracia que, además, es fiel compañero de la cuarta transformación.
El PT está bien posicionado a nivel nacional. Lo demostró en la pasada elección de Durango y Veracruz, en las que hubo sustanciales reajustes en el tablero electoral cuando, uno que otro, menospreciaron la capacidad y el poder de convocatoria del PT. Inclusive, el mismo Reginaldo Sandoval adelantó vísperas y, con números en la mano, atinó a los pronósticos que se trazaron. Siendo así, PT y Verde, más allá de la agenda que los une, estará a la espera de los acuerdos que puedan sellarse. Así de simple.
Notas finales
Han salido a la luz pública los primeros reportes de casas encuestadoras respecto a la elección que tendremos en 2027. Con un margen más abultado, de hecho, los números nos ayudan a entender que Chihuahua, de la mano de Cruz Pérez, camina sin contratiempos para ganar los comicios que habrán de celebrarse en 2027. Recordemos que, como tal, este año se abrirá el periodo de registros en donde se habrá de aceptar las reglas de participación, principalmente en Morena. Siendo así, queda claro, el alcalde de Ciudad Juárez, por justicia social y méritos propios, tiene un pie y medio en la coordinación de la defensa del voto. Es verdad, no faltará la guerra sucia y el fuego amigo; sin embargo, Cruz sabe afianzarse en procesos de participación popular, pues, en dos veces consecutivas, impuso condiciones para uno de los pasos fronterizos más sustanciales del país.