Lo querían solo secuestrar pero lo mataron, eso se cuenta. El 17 de septiembre de 1973, la división entre los empresarios y la política populista, de Luis Echeverría, llegó a su clímax cuando el industrial regiomontano Eugenio Garza Sada murió a manos de un comando armado e inexperto, dicen aún que fueron unos jóvenes de la Liga Comunista 23 de septiembre.
También se relata que al funeral del empresario asistieron más de 40 mil personas, entre éstas los representantes de todos los poderes del país, privados y públicos, aunque al entonces presidente Luis Echeverría se le permitió estar escasos cinco minutos en el lugar, el extinto Estado Mayor Presidencial decidió sacarlo ante el grito unánime de “¡asesino!”
La división entre la llamada “clase empresarial” y el Gobierno era evidente, como lo es en estos momentos. Solo algunos, los afortunados contratos firmados para las obras prioritarias de la administración pública, parecen estar “tranquilos”, el resto, especialmente los empresarios del norte del país, lo que más evidencian es incertidumbre e inquietud por sus inversiones.
El gobierno de los 70 fracasó en su intento de utilizar los ajustes de precios en el sector público como medio para financiar su expansión del gasto público, escribió en 1980 el investigador Lawrence Whitehead, de la Universidad de Oxford, en su artículo para el Foro Internacional del Colegio de México.
Whitehead argumentó que ante la situación económica de 1973 se otorgó un aumento “inmediato” del 20% a los salarios. La idea era evitar que la inflación dañara los salarios reales y reinyectar vigor al movimiento laboral controlado.
“La tasa general de inflación se aceleró en forma considerable, pero sin que esto permitiera que el sector público disminuyera su déficit fiscal… los precios del sector público son monopolistas y provocan la mayor resistencia política al ser ajustados, y los ingresos fiscales tendían a quedarse atrás de la inflación… incrementaron el déficit fiscal en lugar de ayudar a disminuirlo”, dijo en los 80 el experto de Oxford.
Mañana, al conocer el programa de combate a la inflación y a la carestía, que denominan Pasic, confirmaremos las similitudes con lo probado y padecido hace cinco décadas. La actual “clase empresarial” sin esperar ya manifestó sus dudas. El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp), del Consejo Coordinador Empresarial, al mando de Francisco Cervantes, confirmó que un grupo de empresas distribuidoras de alimentos y otro de productores fueron convocados por el Gobierno federal.
“La idea es una ‘especie’ de pacto negociado que buscará efectos durante seis meses para reducir o contener la presión sobre los precios de 24 productos. En las primeras reuniones las autoridades de Economía y Hacienda aseguraron que no se busca un control de precios con topes”, dicen los privados.
Y relatan lo que no entendieron, bueno creo que pocos lo entenderán: “Cuando se cuestionó al presidente sobre si esto implica un control de precios, respondió: ‘Sí. No control de precio, vamos a garantizar precios de garantía, vamos a garantizar precios justos, para no hablar con redundancia, en los básicos. Precio de garantía, que es otro instrumento importante, en maíz, en frijol, en arroz, en leche, es parte del plan’. Habría que ver que significa exactamente todo eso”, cuestiona el Ceesp.
Ya nos adelantaron que el Pasic se concentra explícitamente en 24 productos. 14 de ellos pertenecen a rubros genéricos de canasta básica en el INPC y la mayoría son alimentos (22). Como sea, parece que mañana no nos mostrarán el hilo negro, ni mucho menos un gran proyecto económico, productivo y suficiente. Eso sí, se agudiza la división.
REMANENTES
Durante la Semana de la Innovación 2022 de la Asociación Mexicana de Industrias de Investigación Farmacéutica, presidida por Rodrigo Ruiz, se llevó a cabo la primera entrega de los Reconocimientos a la trayectoria médico – científica, en la que destacó el galardón entregado a los doctores María Elena Medina Mora y Manuel Ruiz de Chávez, ambos miembros del comité de adicciones de la Fundación Gonzalo Río Arronte.
Enhorabuena porque el objetivo es destacar el papel crucial de la innovación en el avance médico y científico así como sus aportaciones a la sociedad.