A pesar del hábito de los medios convencionales mexicanos de acompañar todo movimiento extremo de derecha, no dejan de sorprender los espacios otorgados por un medio nacional a la ultraderecha recientemente.
Al otorgarle un espacio destacado a la ultraderecha mexicana los medios, principalmente éste, se radicaliza automáticamente. La noticia sobre la organización México Republicano y la Conferencia de Acción Política Conservadora que organizan una cumbre, donde participarán políticos mexicanos y de Estados Unidos, no merece un espacio tan grande.
Desde luego que da cuenta de la necesidad de la oposición de volverse conservadora, y en el último de los casos, ultraderechista para sobrevivir.
La ultraderecha es la tabla de salvación en el naufragio de las derechas. Realidad similar viven los medios convencionales, porque la derecha y la ultraderecha son la tabla de salvación económica ante su inminente quiebra, luego de haberles retirado el subsidio que recibía en épocas del neoliberalismo, ahora esta empresa ya vendió parte de su maquinaría, y empieza a despedir empleados.
Ese medio y otros más deben dar espacios a lo que deje dinero, convirtiendo la información en mercancía, como la mejor manera de sobrevivir como empresa sin compromisos con la verdad.
Confirmaron su asistencia líderes del PAN y el PRI, que no pueden esconder sus identificaciones con la política genocida y destructiva del patético Trump, quien intenta colocar un brazo político en México a través de México Republicano para continuar su tarea colonialista.
La nota no está escrita en tono de información, mucho menos de denuncia, pareciera una invitación a que la gente asista. La redacción convoca no rechaza a unirse a la injerencia de un partido con clara tendencia radical y evidente dependencia con Estados Unidos y sus intereses.
El dirigente ex presidiario por violación tumultuaria contra su esposa, confeso admirador del nazismo, e íntimo amigo de Eduardo Verástegui, Juan Iván Peña Neder, señala: “El partido pertenece a esta gran corriente de pensamiento mundial, por decirlo de alguna manera, entonces, pues que así como apoyamos nosotros a VOX en España, pues ellos nos apoyan a nosotros, somos la misma corriente de pensamiento”.
La cumbre de dos días lleva por título México Frente a la Crisis del Fentanilo y el Narcoterrorismo.
Como acostumbra la derecha, hace de consignas políticas proyectos estructurales y de arengas cimientos de programas, ante la imposibilidad de proponer cambios reales. Los conservadores son enemigos de toda transformación, prefieren el regreso al futuro obsesivamente.
La información no oculta el giro hacia la derecha de los medios que desesperados por obtener el subsidio que los creó y fortaleció, su necesidad de sobrevivencia los obliga a convertirse en voceros de un grupo de delincuentes que no puede ocultar su odio hacia la humanidad y que juega a la democracia para tratar de rescatar sus privilegios.