“Entre” democrático
Dicen que desde que el Primer Superintendente Jorge Alfredo Rosales Alcocer llegó a la Subsecretaría de Tránsito de la Secretaría de Seguridad Pública, el “entre” es obligatorio para todos. Elementos de motocicleta, patrulla o camioneta dijeron tener la instrucción de entregar cuota diaria para su superior con indicativo “Halcón”. Mandos medios denunciaron que les exigen 2 mil pesos diarios por unidad. Esto no es de extrañar pues solo basta con revisar la curricula de quienes están siendo llamados a conformar el equipo del Subsecretario para darse cuenta que están regresando a la Secretaría de Seguridad personajes acusados de corrupción. Ahora los capitalinos ya saben “de qué lado masca la iguana” en la dependencia encabezada por Omar García Harfuch.
Órdenes cruzadas
Alguien más toma las decisiones. Nos contaron que la decisión final de hacer un operativo fallido en Tepito, supuestamente buscando 2 millones de dólares que habría escondido Óscar Andrés Flores mejor conocido como El Lunares, no salió de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, sino de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Lo que habría que saber es por qué ese tipo de decisiones se toman en otra dependencia y no en la que encabeza Ernestina Godoy.
Opacidad o ineptitud
Al parecer en la alcaldía Xochimilco eso de la transparencia no se les da y es que luego de que un ciudadano solicitara información sobre los montos que se destinaron a las actividades culturales, del presupuesto 2019, y le respondieron todo, menos lo que quería saber, tuvo que intervenir el Instituto de Transparencia, Acceso a la información Pública, Protección de Datos Personales y Rendición de Cuentas de la CDMX para emplazar a la alcaldía, gobernada por el morenista José Carlos Acosta, a responder puntualmente la solicitud, ya que señaló, hubo unidades administrativas que no dieron su información.