Una vez más, en tiempos de la transformación, los políticos mexicanos no dejan de sorprendernos. Cada semana, hay nuevos escándalos que involucran a personajes que detentan o buscan el poder. Los representantes del pueblo están en el ojo del huracán por acusaciones de corrupción, manipulación política y vínculos con el crimen organizado.
Los excesos continúan y la factura la seguimos pagando el país y sus ciudadanos, la única diferencia es que los victimarios ya no pertenecen a un sólo partido, la cadena de corrupción e impunidad alcanzo a otras fuerzas políticas. De acuerdo con el INEGI, 83% de las personas consideran que la corrupción en México sigue siendo un problema “frecuente o muy frecuente”.
Los botones de muestra se cuentan por decenas y papel nos faltaría para enlistar a estos saqueadores del erario. De las perlas negras en el historial político está el ex gobernador de priista de Veracruz, Javier Duarte, quien amparado en el mantra “merezco abundancia”, abusó de los privilegios del poder para enriquecerse de manera obscena con su camarilla más cercana.
Hoy, en el escenario aparecen el senador Gerardo Fernández Noroña, con una casona de 12 millones de pesos en Morelos, sin aclarar, aún, el origen de los recursos para comprarlay el coordinador de Morena en el Senado, Adán Augusto López, quien reconoció haber amasado en dos años una fortuna de 79 millones de pesos. Además, el ex gobernador tabasqueño, lleva semanas en el ojo del huracán por los presuntos vínculos con el narcotráfico de uno de sus más cercanos ex colaboradores, Hernán Bermúdez.
Y como todo queda en familia, el cuñado de Adán Augusto, ex gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, actualmente Cónsul de México en Miami, también tiene un millonario patrimonio, pues declaró ingresos anuales por casi 1.5 MDP y una fortuna con 17 propiedades, entre casas, terrenos y un rancho de 320 mil m². Además, según su declaración, obtiene más de 2.4 MDP al año en rentas.
En esta lista, también, figuran los hermanos Roberto y Fernando Farías Laguna, sobrinos del exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, señalados como los principales coordinadores de la red de tráfico de combustible más grande de la que se tenga registro en México, conocida como "huachicol" fiscal, y que representa aproximadamente 100 mil millones de pesos por evasión de impuestos en aduanas.
De las vacaciones de verano de ensueño, de diferentes actores políticos, ampliamente difundidas, ni hablar, quedó claro que los privilegios del poder son para un grupo reducido y que la austeridad y el rechazo a los lujos son banderas políticas redituables en México,donde el 36,3 % de la población vive en condiciones de pobreza.
Sin duda, estos botones de muestra, confirman que en la democracia no solo se trata de votar, sino de observar, cuestionar y exigir gobiernos que realmente representen el interés de los ciudadanos y no el de sus propios bolsillos. Si no acabamos con el México de los privilegios no hay Estado de derecho posible.
@guillegomora