facebook comscore
Los valores socialistas de China: propaganda, educación cívica o seguridad nacional

Los valores socialistas de China: propaganda, educación cívica o seguridad nacional

Columnas miércoles 25 de septiembre de 2019 - 16:01

En 2012, Xi Jinping asumió el cargo de Secretario General del Partido Comunista Chino y líder de la Comisión Central Militar convirtiéndose así en el mandatario de China. Y como en todo cambio de poder en cualquier parte del mundo quienes asumen el poder desean imprimir su marca personal en sus demarcaciones, ya sea pintando taxis o reestructurando instituciones, el entonces nuevo líder chino comenzó su gestión implementando una serie de modificaciones a la estructura del partido y lanzando una campaña llamada “Los Valores Socialistas de China”.

Esta campaña, se convertiría en un elemento ineludible en la formación de los estudiantes chinos desde primero de primaria hasta el último grado de universidad. Pero no únicamente los estudiantes con acceso a educación formal serían receptores de esta campaña. La campaña de los valores socialistas es visible en cada rincón de China y está replicada en diversas plataformas con diferentes estilos artísticos pensados para diferentes públicos y niveles educativos. Algunos carteles con los valores asemejan propaganda comunista, arte tradicional chino, y otros están incluso en inglés; todos ellos a la vista en bancos, fondas, escuelas y centros comerciales.

Fuente imágenes: Baidu images

Los valores están agrupados en tres categorías de cuatro valores cada una. La primera categoría es la de las cuatro metas nacionales, que son prosperidad, democracia, civilidad y armonía. La segunda categoría comprende las cuatro metas sociales: libertad, igualdad, justicia y estado de derecho. Finalmente, la tercera categoría incluye las cuatro virtudes cívicas: patriotismo, profesionalismo, integridad y amistad.

La campaña ha generado controversia y debate hasta el día de hoy, a casi siete años de su implementación. Para analistas occidentales, principalmente angloparlantes provenientes de democracias liberales, la campaña representa un abuso de las palabras democracia, estado de derecho, libertad y justicia, y no es más que un mero ejercicio propagandístico por parte del gobernó de Xi Jinping por dibujar una China agradable ante la comunidad internacional al hacer uso de esa retórica a la que occidente no puede oponerse fundamentalmente.

De estas críticas es pertinente rescatar que ciertamente, la propaganda, y en general, las políticas chinas están construidas de manera lingüísticamente ambigua y relativa, pero no por ello carecen de seriedad. En este sentido el uso de palabras como democracia, no significa que China aspire a ser una democracia representativa, sino que refiere al derecho de los ciudadanos chinos a escoger a sus representantes ante los congresos locales. Y sí, es verdad que, para los grupos de turistas o diásporas poco interesadas por la vida pública en China, el ver carteles con estas palabras, convierten a la campaña en un efectivo ejercicio propagandístico por parte del gobierno chino para cultivar la imagen de una China progresista que se apega a valores ‘universales’ y que dista de aquella China comunista cerrada.

En otro tenor, cabe preguntarse si la campaña es un genuino esfuerzo por dotar a la ciudadanía de una cultura cívica que logre sembrar valores comunes en ciudadanos que han crecido en dos Chinas diferentes, la comunista y la actual. Entonces es pertinente preguntarse qué significa la campaña de los valores socialistas de China, sin pretender buscar una verdad, sino con el afán de analizar el momento político que atraviesa China.

Mientras que la campaña puede ser aplaudida por dotar de identidad y educación cívica a los ciudadanos chinos, o criticada por ser un ejercicio propagandístico que hace uso de conceptos occidentales y los vacía de sus significados tradicionales, hay lugar para una tercera interpretación. Existe la posibilidad de que la campaña de los valores socialistas sea una manifestación de temor por parte del Partido Comunista Chino a la pérdida del pensamiento socialista, pues en altos círculos políticos de China la caída de la URSS es atribuida a la pérdida del pensamiento Marxista-Leninista, y desde luego, la experiencia de la caída de la URSS es algo que China ha estudiado detenidamente con el objetivo de evitar la fractura del Estado-Partido chino. En este sentido la campaña de los valores socialistas puede ser un intento por reparar la pérdida del pensamiento socialista entre la población china, mismo que implica recordar constantemente la importancia del partido para la estabilidad y prosperidad de la nación, en cuyo caso la campaña puede ser una respuesta a una cuestión de seguridad nacional.

Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
Volver a Doris Lessing (1919-2019) Columnas
2019-10-22 - 03:58
¿Quién detiene la furia? Columnas
2019-10-22 - 03:54
Bolivia, entre signos de interrogación Columnas
2019-10-22 - 03:52
Ingresos Columnas
2019-10-22 - 03:51
Línea 13 Columnas
2019-10-22 - 03:49
La fuerza del narcotráfico Columnas
2019-10-22 - 03:48
+ -