En un año mucho se ha avanzado en el combate a la delincuencia organizada sobre todo si tomamos en cuenta que entre 2019 y 2024 prácticamente nada se hizo.
A pesar de ello el Presidente Trump mostrará su inconformidad porque en lo concerniente a entregar las cabezas de políticos, gobernadores, diputados o senadores o Secretarios de Estado relacionados con el narco ahí si no ha habido resultados.
Vendrán pues los tiempos en los que sobre la mesa colocarán facturas a pagar y seguro apuntarán a restricciones en la relación comercial.
Pagaremos con menos empuje a la turbina del comercio exterior y las inversiones del extranjero lo que hayamos quedado a deber en el procesamiento jurídico de quienes llegaron a delinquir más que a gobernar.
En un contexto complejo en lo político y a la espera de conocer cómo se atiende la demanda de la condena a políticos relacionados con el narco, los resultados en lo económico conseguidos hasta ahora no ayudan a la gestión del actual gobierno.
Es menester recordar que gran parte del sacrificio que se ha expresado en el 2025 y que continuará en el año 2026 y posiblemente incluso más allá del 2027 tiene que ver con la falta de rigor en las finanzas públicas durante el 2024 donde se ejerció un gasto que excedió por mucho la prudencia y ortodoxia en la administración pública.
El sacrificio ante la negativa de plantear una reforma fiscal ofrece resultados finales malos en una economía que se salvó “por un pelito” de la recesión para encontrarse hoy en un claro estancamiento.
Datos del tercer trimestre del 2024 contra el segundo trimestre del 2025: consumo privado se contrae por ocasión primera en un contexto sin crisis económica. El consumo explica cerca del 70 por ciento del PIB.
El consumo del gobierno en positivo 0.87% pero en términos reales en negativo. Inversión Fija Bruta con -6.19 por ciento. Exportación de Bienes y Servicios 5.82%.
Empleo registrado ante el IMSS negativo en agosto respecto al existente en septiembre del 2024 en más de 100 mil puestos de trabajo. Gasto programable con un -8% y la inversión pública con un drástico -34%.
No es un contexto internacional adverso, que ciertamente existe, el que ha motivado el estancamiento. Son los resultados de un último año del gobierno anterior que excedió el gasto con miras a mantener el poder a como diera lugar.
Cerramos el año con una sentencia que se cumple al terminarse el plazo de 90 días que Trump concedió a México para definir el papel que se nos asigne en su política arancelaria. Claramente estamos atrás de lo que el titular del ejecutivo norteamericano espera de sus vecino del sur en el combate a los grupos terroristas del narco.
La Presidente está en un vértice clave. No avanzar hacia donde la historia reclama para sacar adelante al país de una coyuntura con un margen de maniobra muy acotado, implica tener que pagar una factura enorme que limitará el papel que puede jugar México en la reconfiguración del acuerdo de libre comercio en su tercera edición.
Estados Unidos no va a repudiar su presencia en la nueva versión del TEMEC pero le va a tapar cuanto espacio reclame su vecino del sur. Hay ya a la vista más de 50 observaciones que los socios del norte realizan al comportamiento de su socio comercial al sur. Muchos de los cambios estructurales en los que se sigue avanzando lesionan lo que nuestro país comprometió en el hijo del NAFTA, el TEMEC.
Ahora llega el momento de pagar la factura. Mucho se ha hecho, sí pero es claramente INSUFICIENTE a la luz de lo que se nos reclama.