La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) destacó que México registró los mayores avances de la región en la disminución de la pobreza y la pobreza extrema durante el último año, de acuerdo con su informe más reciente sobre desarrollo social.
El organismo regional señaló que, en 2024, el país logró una baja de 3.1 puntos porcentuales en los indicadores de pobreza y de 0.6 puntos en pobreza extrema, lo que lo posiciona como el país latinoamericano con la reducción más marcada en ambas mediciones. Los resultados, precisó la CEPAL, tuvieron un impacto determinante en las cifras generales de América Latina, que mostraron un retroceso de la pobreza monetaria a 25.5 por ciento y de la pobreza extrema a 9.8 por ciento, los niveles más bajos desde que existen registros comparables.
De acuerdo con el análisis, México y Brasil concentraron la mayor parte de la mejora regional: cerca del 60 por ciento de la disminución total en pobreza y casi la mitad de la reducción en pobreza extrema se generaron dentro de sus territorios.
La CEPAL atribuye este comportamiento a varios factores internos, entre ellos el aumento sostenido del salario mínimo en México —que acumuló un crecimiento real de alrededor de 135 por ciento entre 2018 y 2025—, así como la ampliación de programas sociales de transferencia directa, becas educativas y apoyos económicos a personas mayores.
El organismo advirtió, sin embargo, que a pesar de los avances en la disminución de la pobreza, el país mantiene niveles elevados de desigualdad. El 10 por ciento con mayores ingresos concentra una tercera parte de los recursos nacionales, mientras que los sectores de menores ingresos apenas alcanzan una fracción mínima. El coeficiente de Gini, utilizado para medir la desigualdad, mostró una reducción al pasar de 0.50 a 0.43, aunque la brecha sigue siendo significativa.
La CEPAL subrayó que México ha registrado un progreso notable en la última década, pero recomendó reforzar políticas que garanticen igualdad de oportunidades, particularmente en educación, empleo formal e inclusión social, para consolidar los avances y enfrentar los persistentes retos en materia de distribución del ingreso.