La inflación interanual de México se moderó en mayo más de lo previsto, al ubicarse en 3.94%, su segundo mes consecutivo de descenso, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El dato quedó por debajo de la expectativa de 4.03% estimada por analistas y dentro del rango objetivo del Banco de México (Banxico), de 3% más/menos un punto porcentual.
En comparación mensual, el índice general retrocedió 0.21%, principalmente por la reducción de tarifas eléctricas derivada de subsidios estacionales en algunas ciudades y por bajas en productos agroalimentarios como tomate verde, huevo y chile serrano.
La inflación subyacente, considerada un indicador más estable al excluir bienes de alta volatilidad, descendió a 4.19%, su menor nivel desde mayo de 2025, aunque aún por encima de la meta puntual de 3%. En términos mensuales, el índice subyacente avanzó 0.22%, con incrementos de 0.16% en mercancías y 0.29% en servicios.
Analistas como Pantheon Macroeconomics señalaron que el reporte respalda la postura cautelosa de Banxico, al mostrar avances en la dirección correcta pero con un progreso desigual. Esto refuerza las expectativas de que el banco central mantendrá sin cambios la tasa de referencia en 6.50% durante un periodo prolongado.
Banxico redujo la tasa en 25 puntos básicos a inicios de mayo, pero indicó que ese movimiento marcaba el cierre del ciclo de flexibilización iniciado en 2024, tras haber alcanzado un máximo histórico de 11.25%. En su informe trimestral, reiteró que la postura monetaria actual es adecuada para enfrentar riesgos macroeconómicos y geopolíticos.
Encuestas recientes de Citi y del propio banco central muestran que el mercado espera que la tasa permanezca en 6.50% tanto en 2026 como en 2027, lo que confirma la expectativa de una pausa monetaria prolongada.