La economía de México no camina lo que pudiera porque el gobierno anterior dejó condiciones muy complejas de superar. Habrá que corregir entre el 2025 y 2026. Eso impone castigos al crecimiento.
A este escenario agregue la manera agresiva que el Presidente Donald Trump ha impuesto su política de comercio con el mundo.
Lo segundo agrega dificultad a la administración del primer problema. Las políticas de Trump se traducirán en un ajuste mundial a los términos de intercambio que lo primero que garantiza es la presencia mundial de presiones inflacionarias y un río de incertidumbre que ralentizará la actividad económica global.
Para México la incertidumbre genera retención de inversiones, salida de empresas del país, menores remesas y un contexto que incrementa la dificultad de operar la administración en un contexto cada vez más complejo en donde el tema del combate a la criminalidad amenaza con desestabilizar al movimiento político que por segunda ocasión consecutiva detenta el poder.
En ese caprichoso escenario en julio el Gobierno mexicano decidió aventarse un volado espectacular: incorporar dentro de un programa “piloto” nada menos que a un millón 266 mil 25 trabajadores eventuales de las aplicaciones digitales que usted conoce tan bien como quien escribe esta colaboración.
Así las cosas el número de afiliados al IMSS subió de 22 millones 325 mil 666 mexicanos en junio de este año a 23 mllones 591 mil 691 en julio.
Se consigue, por obvias razones, el número más elevado de asegurados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social en toda su historia pero no significa la creación histórica de empleo como quiso “venderlo” el boletín del IMSS.
Una cosa es “formalizar” ese empleo y darle soporte como empleos formales y otra haberlos creado. Para fines políticos la llegada de esos repartidores al IMSS es como una pomada de la campana para un fracturado.
Hasta el mes de junio del 2025 la pérdida de empleo es grave. Al mes de septiembre del 2024, cuando AMLO entrega el poder estaban en el IMSS 22 millones 480 mil 803 afiliados con trabajo formal. Al mes de junio 2025 el total era de 22 millones 325 mil 666. Esto significa que en 9 meses ante el Seguro Social se tenía 155 mil 137 empleos MENOS de los que se contabilizaron en septiembre del 2024.
Pero no solo el empleo ha bajado. El número de patrones se ha contraído 2.4% porque en septiembre del 2024 se contabilizaron 1 millón 64 mil 545 patrones y en julio fueron 1 millón 39 mil 467.
¿Qué pasa?
La incertidumbre está minando las capacidades instaladas de la maquinaria económica. Si no hay certidumbre respecto al rumbo que el actual régimen ha decidido tomar con reformas que se alejan de lo recomendado en el escenario internacional a lo que se agrega la lucha contra el crimen organizado que genera una reacción que lesiona con más fuerza el tejido social y productivo MÁS la desconfianza que inyecta a la relación con México y Canadá Donald Trump más los ajustes que sus políticas generan en el plano de la economía global, la maquina económica jamás podrá tomar ritmo y funcionar generando un avance del país.
En ese contexto no se si en el IMSS estén muy felices de recibir a 1.2 millones de nuevos derechohabientes MÁS LOS FAMILIARES DIRECTOS que estos repartidores documenten. Si hoy los hospitales y clínicas están saturadas con pacientos sentados o acostados en el suelo de los pasillos no se que podrá suceder con 3 millones de compromisos más ya tomando en cuenta a los repartidores y sus vinculados directos.
Por lo menos habrá que comprar aspirinas que hoy, por cierto, no hay. Mientras llega el alcohol y el algodón vale la pena recordar la mística del régimen que aconseja NO MENTIR….