La Fiscalía General de la República (FGR) ha logrado obtener recientemente un importante avance en el caso de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa ocurrida en septiembre de 2014. El juzgado segundo de distrito con sede en Almoloya de Juárez, Estado de México, ha librado 16 órdenes de aprehensión dirigidas a militares presuntamente involucrados en este lamentable suceso.
Estas órdenes de captura son especialmente significativas, ya que se dirigen a los mismos individuos de los cuales la Unidad Especializada en Investigación y Litigación del Caso Ayotzinapa (UEILCA) decidió retirar los cargos en agosto del año pasado. Aunque los imputados no fueron señalados en ninguna declaración ministerial como responsables de la desaparición de los estudiantes, la FGR ha fundamentado su solicitud de aprehensión en los mismos hechos que llevaron a la decisión de no cumplimentar las órdenes de captura en 2022.
La petición de la FGR ha sido respaldada por la juez federal Raquel Ivette Duarte Cedillo, quien ha emitido las órdenes de aprehensión por los delitos de delincuencia organizada y desaparición forzada. Entre los individuos sujetos a dichas órdenes se encuentra el coronel Rafael Hernández Nieto, quien en ese entonces era el comandante del 41 Batallón de Infantería con sede en Iguala. Asimismo, el resto de los mandamientos se han librado contra miembros de ese batallón y del 27 de Infantería, debido a su presunta participación en actividades de inteligencia y patrullaje posterior a los acontecimientos llevados a cabo por las fuerzas policiales municipales de Iguala, Cocula y Huitzuco en colaboración con miembros de la organización delictiva Guerreros Unidos.
Estas nuevas órdenes de aprehensión representan un importante paso adelante en la búsqueda de justicia para los 43 estudiantes desaparecidos, y se espera que contribuyan al esclarecimiento de los hechos y a la identificación de los responsables. La sociedad mexicana espera que este caso sea debidamente investigado y que se haga justicia para las víctimas y sus familias, quienes han esperado durante años por respuestas y por el castigo de los culpables.