Si para algo sirvió este período extraordinario de sesiones, fue para comprobar que la única oposición en este abigarrado escenario que Morena y aliados montaron para que en México nos encaminemos rumbo al autoritarismo, es sin duda el PRI, cuyo dirigente es Alejandro Moreno Cárdenas, quien una y otra vez ha denunciado públicamente la persecución de que son objeto todo aquel o aquella que disienta con esta administración.
Quienes exhibieron ser un par de partidos que se acomodan según venga la corriente, en este caso, legislativa, fueron el PAN y Movimiento Ciudadano, (MC), que además, se subordinaron sin reparar al oficialismo y hay ilustrativos ejemplos de esta situación.
Hace dos días, cuando se dio la votación sobre la Ley de Telecomunicaciones, ahora bien llamada Ley Censura, en la que destaca que el Estado quiere tener toda la información de la ciudadanía, especialmente de quienes no están de acuerdo con el partido Morena, el MC se adhirió al voto de los guindas y sus aliados.
Vale la pena destacar que solo tres diputados naranjas se abstuvieron, entre ellos, Gibrán Ramírez, que conoce bien las entrañas del partido Morena, pues de ese instituto político se cambió a las filas anaranjadas.
Pese a que solo fueron tres los diputados emecistas los que se abstuvieron, no fueron pocos los que criticaron esta sumisión al oficialismo.
Más que dudas, críticas, dejó no solo en el Salón de Sesiones de San Lázaro Patricia Flores Elizondo, la diputada que tuvo a su cargo justificar lo injustificable y reflejar que MC sigue supeditado a Morena y aquí la pregunta es: ¿a cambio de qué la traición?
“Respaldamos este dictamen porque es lo correcto, no porque sea una ley perfecta porque no lo es, sino porque logramos mejorar de manera radical un proyecto que originalmente mereció el calificativo de Ley Censura” y agregó que ésta es una “nueva ley infinitamente mejor que la propuesta que se presentó en abril”, algo que está muy distante de la realidad.
El PAN mostró también esta acomodaticia conducta, a lo mejor porque ya cedió ante MC en ese jaloneo que se traían sobre cuál de estos institutos políticos se erige como la segunda fuerza política del país.
Y fue la diputada María de Jesús Díaz Marmolejo, de Acción Nacional la que a nombre de su bancada se pronunció, en este caso, a favor de la nueva Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública, “porque México necesita una transformación… esta ley no es improvisación, es el resultado de un diagnóstico claro”.
Sí, fue aquella ocasión en la que el PAN quiso justificarse a la voz de que no entregaban “cheques en blanco” al partido Morena por doblegarse porque saben que solos, ni MC ni los albiazules le ganarían en las elecciones del 2027.
morcora@gmail.com