El gobierno federal presentó el “Plan México: Acciones Inmediatas para la Inversión”, una estrategia integral que busca acelerar el desarrollo económico mediante una inversión histórica de 5.6 billones de pesos en sectores estratégicos, así como la simplificación de trámites, fortalecimiento institucional y facilidades para la participación privada.
Uno de los ejes centrales del plan es la transición energética, con el objetivo de aumentar la generación de energía renovable del 24% al 38%, mediante una capacidad total de 32 gigawatts adicionales y más de 6,000 megawatts en almacenamiento. La inversión estimada supera los 738 mil millones de pesos, con participación tanto pública como privada en proyectos de energía firme y renovable.
En este contexto, se contempla la ejecución de múltiples proyectos energéticos a través de convocatorias para inversión privada, mixta y almacenamiento, con procesos más ágiles que reducen los tiempos de autorización de 18 meses a solo tres. Actualmente, varios proyectos se encuentran en etapa de permisos o evaluación, con resoluciones previstas en el corto plazo.
El plan también incluye una profunda simplificación administrativa en el sector energético, al consolidar nueve trámites en un solo procedimiento digital, reducir en 60% los tiempos de ejecución —de más de un año a seis meses— y establecer un expediente único para facilitar permisos, estudios e interconexiones.
Para incentivar nuevas inversiones, se crea la Oficina Presidencial para la Promoción de Inversiones, encargada de autorizar proyectos en un plazo máximo de 30 días y acompañar a los inversionistas en sus gestiones. Además, se establece que proyectos estratégicos, con alto monto de inversión o ubicados en polos de bienestar, podrán recibir autorización inmediata, mientras que el resto deberá resolverse en un máximo de 90 días.
En materia de comercio exterior, se implementa una Ventanilla Única que integra trámites del SAT, Economía y aduanas en un solo sistema digital, reduciendo tiempos a 15 días y eliminando duplicidades mediante un expediente único.
El sector salud también se ve beneficiado con la simplificación total de trámites en la autoridad sanitaria, reduciendo procesos de 340 a 125 y disminuyendo tiempos de resolución hasta en 76%. Se establece un modelo basado en la confianza, con vigilancia posterior y reconocimiento de autorizaciones internacionales.
En infraestructura, el plan contempla la construcción y ampliación de más de 5,100 kilómetros de carreteras, con una inversión superior a 523 mil millones de pesos y la generación estimada de más de 1.4 millones de empleos directos e indirectos, mediante proyectos públicos y privados.
Por su parte, el Servicio de Administración Tributaria ampliará su presencia en diversas entidades, fortalecerá la atención al contribuyente y promoverá la digitalización de trámites. Asimismo, se intensificará el combate a la facturación falsa con auditorías focalizadas y sanciones para quienes incumplan.
Finalmente, la Secretaría de Hacienda emitió un acuerdo para fomentar la inversión productiva y el cumplimiento fiscal, con medidas que buscan otorgar certeza jurídica, simplificar procesos, evitar la doble tributación y garantizar revisiones fiscales más equitativas y transparentes.
El Plan México se posiciona así como una estrategia integral para detonar el crecimiento económico, fortalecer la confianza de inversionistas y modernizar la administración pública mediante eficiencia, transparencia y coordinación institucional.