La actriz británica Lily Collins generó inquietud entre sus seguidores tras su participación en el desfile de Calvin Klein, realizado el pasado 12 de agosto en el marco de la Semana de la Moda de Nueva York.
Reconocida internacionalmente por su papel como Emily en la serie Emily en Paris de Netflix, Collins fue de las primeras celebridades en llegar al evento, donde sorprendió con un conjunto metálico compuesto por una falda midi a la cadera y un top corto de tirantes, además de tacones de tiras metálicos. Su elección, acorde con la estética minimalista y sofisticada de la firma, dejó al descubierto gran parte de su torso y abdomen.
La presencia de la actriz en la primera fila del show, en compañía de figuras como Rosalía, atrajo comentarios sobre su estilo y porte. No obstante, la conversación en redes sociales pronto se centró en su aspecto físico, luego de que Collins compartiera en Instagram imágenes de su llegada y circularan más fotografías captadas en las inmediaciones del Rockefeller Center.
Usuarios en línea expresaron su preocupación por lo que calificaron como una apariencia "extremadamente delgada", lo que reavivó críticas sobre el tipo de mensaje que tales imágenes podrían transmitir a jóvenes y adolescentes. En este contexto, varios internautas recordaron que la actriz ha hablado públicamente en el pasado sobre los desórdenes alimenticios que enfrentó en su adolescencia y sobre su proceso de recuperación.
Algunos de los comentarios que circularon fueron: "Lily Collins es alguien que ha hablado muy públicamente sobre haberse recuperado de la anorexia. Y no creo que debería hacerlo", "Me mata de miedo ver a personas famosas cada vez más delgadas y pensar que haya personas que lo vean como una inspiración, como algo normalizado" o "Es muy fuerte que la hayan asesorado ponerse ese outfit".
Otros mensajes reflejaron angustia y empatía hacia la actriz: "¿Siempre estuvo así de delgada? No suelo verla con tops cortos, así que no me di cuenta. Es guapa, pero espero que esté bien", "Sea lo que sea lo que esté pasando aquí, espero que consigas la ayuda que necesitas" y "Querida Lily, estoy preocupada. Espero que haya personas que te quieran y te protejan de esta terrible enfermedad y de las personas malintencionadas que intentan venderte esta enfermedad".
La situación ha reavivado el debate en torno a la normalización de los trastornos alimenticios y el papel de las figuras públicas en la construcción de referentes de salud y belleza. Diversos usuarios subrayaron que la apariencia física y el bienestar no deben considerarse una "tendencia", sino un tema de cuidado y responsabilidad social.