En un esfuerzo por obtener acceso a servicios básicos, los residenteslos de la comunidad de Maconí, ubicada en el municipio de Cadereyta, concluyeron una marcha de cinco días con un plantón en la capital de Querétaro, exigiendo el suministro de agua potable en su localidad.
La marcha fue liderada por los ciudadanos de Maconí y contó con el apoyo del senador de Morena, Gilberto Herrera, quien criticó la falta de sensibilidad del gobernador panista Mauricio Kuri ante la demanda urgente de la comunidad. Los manifestantes han estado luchando por años por un suministro de agua seguro y confiable en su localidad, un problema que afecta profundamente sus vidas diarias.
A pesar de los esfuerzos del gobierno estatal, que, a través de la secretaria de Gobierno, Guadalupe Murguía, afirmó estar realizando obras para abordar la demanda de agua de la población, la protesta continuó. Murguía también mencionó la participación de funcionarios federales, adscritos a la Secretaría del Bienestar, en la marcha, destacando la urgencia y la seriedad de la situación.
El conflicto llegó a su punto álgido en octubre, cuando la policía estatal intervino durante una protesta en Maconí. Tanto los manifestantes como el senador acusaron a las fuerzas del orden de represión, alegando que su derecho a expresarse estaba siendo reprimido.
El gobierno estatal, por otro lado, afirmó que la intervención tenía como objetivo evitar que se afectara la operación del sistema Acueducto II, que abastece agua a la zona metropolitana de Querétaro desde manantiales en la zona del semidesierto.
Actualmente está en curso el proyecto Acueducto lll el cual los manifestantes acusan que "está saqueando el agua", por lo que las familias se ven en la necesidad de caminar entre veredas hasta 4 horas para traer un par de cubetas de agua.