Después de anunciar el fin de la suspensión del programa a los inmigrantes sin documentos para ingresar a los Estados Unidos, y con ello, ser detenidos deportados inmediatamente en el marco de salud, impuesto desde la administración de Donald Trump, el reinicio de las oleadas de personas que buscan llegar a la frontera norte de México, para desde ahí intentar el ingreso “al otro lado”, parece inminente. El 23 de mayo, el Gobierno del presidente Joe Biden, dará fin a la aplicación de esta “política migratoria-sanitaria” en las fronteras y con ello, la política de expulsión expedita de inmigrantes que arriban a la frontera.
Una nueva caravana migrante comenzará desde el sur de México.
Durante varios meses, principalmente en el marco pandémico, las caravanas migrantes dejaron de marchar desde Centroamérica con rumbo a los Estados Unidos, pero nada es para siempre, sobre todo cuando la: necesidad, el hambre, la violencia y la falta de trabajo, son los resortes impulsores para dejar su tierra en busca de mejores opciones.
Las voces en el departamento de inmigración, pero sobre todo las de la región fronteriza con México, se han multiplicado por la eliminación de esta política migratoria que consideran que la decisión de su eliminación impedirá a los inmigrantes solicitar asilo propiamente y serán enviados a México o a sus países de origen en forma inmediata.
En el año fiscal 2021, por lo menos 1.5 millones de inmigrantes fueron expulsados del país bajo esa política implementada bajo la justificación de la pandemia de COVID-19, pero más allá de esto y en medio de la polémica, centenares de migrantes que llevan semanas incluso meses varados en la ciudad mexicana de Tapachula, frontera con Guatemala, comenzaron ya su trayecto.
Las caravanas por su cercanía con la Semana Santa se llaman “viacrucis del migrante” tienen como destino la Ciudad de México. Ha trascendido que es hasta la ciudad de México donde se les pidan sus documentos porque en la zona fronteriza no han encontrado atención por parte de las autoridades federales.
Hoy ante el reinicio de la ola migrante, vale la pena recordar la narrativa presidencial de puertas abiertas, también el posterior cambio de opinión que tanto confundió en la región, pero sobre todo han aprovechado miles de personas que sólo buscan mejores sus opciones de vida, donde el hambre, la inseguridad, la violencia y la falta de trabajo, los han ido abrazando cada día más, tristemente.
Los inmigrantes están configurando, a pesar de todas las variables, un nuevo tablero fronterizo, ya que igual vemos a guatemaltecos que ucranianos, hondureños, rusos o brasileños. Los 53 puntos de ingreso o garitas en la frontera México- Estados Unidos están ya en modo tumulto, desorden y hasta represión.
@ncar7