La consulta realizada al llamado por el gobierno pre-proyecto, proyecto e incluso panfleto del Plan General de desarrollo no cumple con la Ley.
El artículo 65 de la Ley del Sistema de Planeación del Desarrollo de la Ciudad de México no deja lugar a interpretaciones: todos los documentos generados en el proceso de planeación deben ser públicos, accesibles y verificables por la ciudadanía.
Aun así, hoy esa obligación no se está cumpliendo en el proceso del Plan General de Desarrollo.
Lo que se presentó como una consulta pública fue, en los hechos, una absurda simulación.
El 99 por ciento de los foros no fueron ejercicios reales de deliberación, sino eventos controlados, sin información completa, sin discusión del contenido del plan y sin condiciones mínimas de participación informada. Incluso en las consultas realizadas en los pilares cuando se les solicitaba a los funcionarios del Instituto de planeación sobre el documento físico decían que lo consultaran en el QR porque ellos no lo llevaban? Y también nos pudimos percatar que no se consultaba el documento sino temas en general, mujeres, medio ambiente, agua.
Y cuando la gente intentó opinar, simplemente les apagaron el micrófono y los sacaron por la fuerza, casos que fueron documentados de forma incluso legal en las alcaldías de Gustavo A. Madero, y Álvaro Obregón.
Se presume participación masiva, pero no existe evidencia pública completa. Se anuncian propuestas ciudadanas, pero no hay un repositorio accesible. Se presumen foros, pero solo fueron ejercicios de relleno.
Se habla de más de 98500 mil consultas realizadas a niños, niñas. Nos genera curiosidad saber cómo se consultó a niños un documento de 505 páginas, y si es que se realizó, claramente no se hizo de forma pedagógica como lo señala la ley de participación ciudadana.
También se presumen consultas realizadas durante la toca-toca, realizado casa por casa, nos podrá decir el gobierno como se consultan 505 páginas, que metodología se usó, porque es demasiada información para consultarse en 5 o10 minutos.
Eso no es democracia participativa. Es una puesta en escena.
Por eso exigimos que se transparente el Anexo de Mecanismos de Participación. Que se publiquen las propuestas. Que se conozca el proceso real de integración.
Que la ciudadanía pueda verificar si fue escuchada o comprobar que fue utilizada.
Y frente a esta exigencia, la respuesta no puede ser victimizarse ni inventar persecuciones.
Resulta inaceptable y francamente absurdo que pretendan convertir la exigencia de transparencia en un ataque político.
La rendición de cuentas no se persigue, se cumple, y mucho menos se intenta sofocar con amenazas de investigación.
Que quede absolutamente claro: no es la oposición la que está bajo escrutinio por señalar inconsistencias; su proceso es el cuestionado por múltiples irregularidades.
Dejen de intentar desviar la atención con narrativas burdas de persecución, ya se les hizo costumbre, cuando ya no pueden, se hacen las víctimas, pero recuerden que la realidad no se tapa con conferencias.
La rendición de cuentas no se puede posponer ni maquillar, y tarde o temprano alcanzará a quienes hoy creen que pueden esquivarla.
Porque alguien sí tendrá que rendir cuentas muy pronto, y no será la oposición, se los aseguro.