Dicen que recordar es volver a vivir. Y es justo así, recordando como le damos la posibilidad a nuestros antepasados, los seres queridos que se nos adelantaron, para regresar a este plano terrenal en el que alguna vez existieron. Por medio de las ofrendas, altares y tradiciones que realizamos en México, les facilitamos el camino para que vuelvan a casa. De ahí destaca el esfuerzo que hacen las autoridades y sociedad civil en la participación y organización de eventos culturales con motivo del Día de Muertos.
Tal es el caso de la realización del desfile del Día de Muertos realizado en la Ciudad de México, que permitió a los y las capitalinas vincularse con esta hermosa tradición mexicana, desde las nuevas generaciones y hasta las personas de mayor edad.
También, sirvió para que las personas que perdieron a sus familiares o conocidos durante la pandemia de Covid-19, se despidieran de ellos, ya que en su mayoría no les fue posible darles el último adiós por cuestiones sanitarias.
Después de las miles de muertes que el Coronavirus cobró desde el 2020, la tradición del Día de Muertos tuvo una resignificación: más respeto a este ente del “más allá”, y el culto a la vida, disfrutar de los pequeños detalles y el día a día.
Además, con la realización de eventos de este tipo, las personas podrán concluir su duelo derivado del clima de muerte que azotó a la capital del país, México y al mundo entero. Por lo que, además de un alivio para las pérdidas que se tuvieron, se fortaleció el tejido social desde un aspecto que toca el corazón de las personas, su humanidad, intimidad, cultura y tradición.
Y es que puedo observar dos momentos en los que el culto a la muerte se elevó en nuestro país. El primero fue desde la realización de la película de Disney llamada “Coco” en 2017, convirtiendo al Día de Muertos en un orgullo y emblema mexicano a nivel internacional, acrecentando a nivel local la pasión por esta tradición mexicana.
El segundo momento que elevó el apego a las festividad celebrada el 1 y 2 de noviembre fue la pandemia de Covid-19, por lo antes mencionado.
Por ello, es que invito a la gente que me lee a disfrutar de cada momento, convivencia, cena, fiesta o situación para celebrar y aprovechar la vida, al tiempo de gozar a nuestros seres queridos, puesto que es mejor disfrutar físicamente y ser felices en su presencia, a ver el Día de muertos con melancolía, cuando a mi parecer es una fecha para recordar y honrar a los que ya no están, sin tristezas, con la conciencia tranquila de que nos se fueron o nos fuimos de este plano terrenal con algo que decir o vivir con nuestros seres queridos.