Claudia Bolaños
En el Día del Maíz Nacional y en el marco de su propuesta “Sin maíz no hay país”, la mandataria Claudia Sheinbaum anunció que promoverá la creación de un banco de germoplasma para preservar las variedades genéticas de este alimento de México.
El banco funcionará como repositorio vivo y de seguridad, con el objetivo de resguardar la biodiversidad de los distintos tipos de maíz mexicanos frente al cambio climático, la erosión genética y las amenazas productivas emergentes.
El programa contempla además el impulso a la producción nacional de maíz, con énfasis en fortalecer la autosuficiencia alimentaria, recuperar variedades locales y promover la innovación agrícola sustentable.
Con esta iniciativa, el gobierno busca garantizar que las futuras generaciones conserven acceso a la riqueza genética del maíz mexicano, base esencial de la alimentación nacional.
A su vez, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, destacó que México es un centro histórico de la agricultura y de la domesticación de más de 200 especies de plantas comestibles, entre ellas el maíz, cuya domesticación ocurrió hace alrededor de 9 mil años.
Explicó que la evolución de este grano ha sido posible gracias a la intervención de los campesinos, quienes han permitido conservar su diversidad genética y su capacidad de adaptación. En contraste, señaló que la agricultura comercial emplea semillas que deben adquirirse cada ciclo y que no pueden reproducirse.
Bárcena subrayó que la diversidad genética del maíz representa un patrimonio biológico, cultural, social y económico. Añadió que en el país se han documentado 64 razas de maíz, de las cuales 59 son nativas.
Indicó que su cultivo se realiza en los 32 estados de México, con presencia en climas áridos y tropicales, así como en distintos tipos de suelo, desde zonas a nivel del mar hasta regiones ubicadas a 3 mil 400 metros de altitud.