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Columnas
La entrega de la constancia de mayoría a la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, como Presidenta electa de México rompe estigmas en el país, y finaliza una cultura del monopolio de los hombres en el ámbito político.
En su discurso, hizo un corte histórico al exigir que se le nombre Presidenta, como una forma de reivindicación femenina y para ello se requerirá reformar diversas leyes para visibilizar la presencia de las mujeres, y de ahí hacia abajo en cualquier otro órgano autónomo y de los tres niveles de gobierno.
Cuando ella señala que no llega sola a la Presidencia de la República, sino que llegan todas las mujeres, hay una reivindicación a todas nuestras iguales, principalmente a quienes abrieron brecha en el país para que tengamos oportunidades de gobernar hasta el cargo más alto que puede tener el honor una mujer a nivel federal, y de ahí para abajo.
Por eso hizo el compromiso de gobernar para todas, en especial para las mujeres más vulnerables, además de hacer énfasis en la nutrida fuerza que proviene de nuestras ancestras: abuelas, madres, hijas y nietas, lo que la compromete a seguir construyendo con igualdad para todas las mujeres mexicanas.
Con la doctora Sheinbaum, en el país no solo habrá continuidad profunda en el combate a la corrupción, sino que seguirá atacando las causas de fondo que son la justicia social para poder revertir los índices delictivos y la inseguridad.
Como afirmó, no hay nada que temer, porque el futuro es promisorio porque actuará con honestidad, responsabilidad, respetando la independencia de todos los poderes y hará un gobierno para todas las mexicanas y mexicanos.
El próximo sexenio tendrá su propio sello desde la visión de la maternidad misma que nos da saberes distintos a los hombres y creo que en ello radica una gran riqueza y una oportunidad única para transformar.
Es muy afortunado el momento histórico que vivimos todas las mujeres del país que nos hemos dedicado a la política, porque en todos los ámbitos debemos agarrar a alguien e inspirarnos para seguir también trabajando sobre todo en profundizar y atacar las causas más nobles de este país, porque falta mucho por hacer.
Estoy segura que en el Estado de México y en Ecatepec, con la doctora Claudia Sheinbaum, la Gobernadora Delfina Gómez seremos una triada que hará frente al rezago y avanzará en la transformación.
Y en ello será también nuestra aliada, la Jefa de Gobierno electa de la Ciudad de México, Clara Brugada, quien está en toda la idea de sumarse en todos los ámbitos que hay de intersección en nuestras fronteras. Somos mujeres que llevaremos a un puerto seguro los gobiernos que vamos a encabezar.