En medio de la peor crisis de credibilidad y confianza ciudadana hacia los partidos políticos, y el Instituto Nacional Electoral (INE), su Consejo General aprobó un financiamiento público para 2026 de siete mil 737 millones 252 mil 697 pesos. Sí, las seisorganizaciones que han hecho de la democracia su modus vivendi, tienen, como siempre, una bolsa millonaria.
Morena será el partido con más recursos, con 2 mil 615 millones 798 mil 382 pesos; el PAN, mil 297 millones 873 mil 517; PRI con 982 millones 462 mil 839 pesos; a Movimiento Ciudadano 969 millones 301 mil pesos; Partido Verde, con 832 millones 101 mil 904 pesos y Partido del Trabajo, con 670 millones 613 mil 764 pesos.
Un derroche de recursos que no se refleja en las urnas, pues el abstencionismo en las recientes elecciones registra porcentajes de 40% y 60% en procesos estatales y federales. En México, los grupos de los 18 y hasta los 39 años componen al menos el 48 % de la lista nominal; sin embargo, son quienes registran el 60 % de abstencionismo en los jóvenes de 25 a 29 años.
La desconfianza en el sistema político, la falta de identificación con los candidatos, las promesas incumplidas cuando llegan al poder y la desigualdad económica son algunas de las principales causas del abstencionismo juvenil en México. Ocho de cada 10 mexicanos no confía en los partidos políticos, según el Informe País 2020, titulado “El curso de la democracia en México”.
Por ello, convendría que en el contexto de la Reforma Electoral se retome la viabilidad de la propuesta de Pedro Kumamoto #SinVotoNoHayDinero, que plantea un financiamiento a los partidos en los años electorales con base en el número de personas que convenzan para votar.
Sin embargo, la línea en la próxima Reforma Electoral, es otra, bajo el argumento de la austeridad republicana, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), busca debilitar a sus oponentes políticos y desempolvó la añeja propuesta de reducir el financiamiento público a los partidos.
No desea que sus contrincantes le hagan sombra en las próximas elecciones e intenta cerrarles la llave, ganando, así, la simpatía de los ciudadanos que están hartos de los partidos y buscan castigar sus excesos.
La medida va en una doble vía y no hay que perderla de vista. Si bien es urgente y necesario revisar los costos de la democracia, en la iniciativa subyace la lucha por el poder.
El poder del cambio está en las urnas, quien quiera nuestro dinero, primero tendrá que ganarse nuestro voto. Se arrogan el derecho y el título de representantes del pueblo, como si realmente gozaran del respaldo. Olvidan que el carro completo se acabó y que los ciudadanos le perdieron el miedo a la alternancia.
@guillegomora