laopcionnota
Sufrimiento sin fin
Sufrimiento sin fin

Columnas lunes 15 de abril de 2019 - 01:18


Los cristianos nos disponemos a celebra en esta semana el acontecimiento central de nuestra fe: la pasión, muerte y resurrección del Señor, es a lo que popularmente llamamos la Semana Santa. Jesús, el hijo de Dios, el inocente, es condenado injustamente a una muerte atroz, la más humillante y cruel de su tiempo, que era ser ejecutado en la cruz, Él la aceptó voluntariamente como precio de nuestra redención, murió por el perdón de nuestros pecados.

No era Él quien debía morir de esa forma horrenda, porque Él no tenía pecado, éramos nosotros quienes teníamos que pagar por nuestra propia maldad, pero su amor fue tan grande que Él se ofreció por nosotros, Él quiso ponerse y pagar en vez de nosotros, como dice bien el profeta Isaías, por sus heridas hemos sido curados.

Pero además del sentido redentor del sacrificio de Cristo en la cruz, hay otro significado que es preciso tener muy claro, nadie que sufra un dolor moral o físico, nadie que sea condenado injustamente, nadie que viva la traición, la calumnia, la soledad, la violencia, el abandono y el desprecio puede sentirse solo, Él también quiso pasar todo esto a fin de que quien sufre no se sienta solo, Él quiso padecer todo eso para que supiéramos que nos entiende, que nos acompaña, que nos ayuda a llevar la cruz, y que después de la cruz, incluso después de la muerte no queda el fracaso, sino que viene la resurrección. Pues Cristo que se sometió a la muerte y una muerte de Cruz, fue exaltado por Dios y permanece vivo para siempre.

Otro aspecto importante que es preciso comprender es que la pasión del Señor es atemporal; es decir, se dio en el tiempo, pero sigue presente en el sufrimiento de tantos inocentes, pensemos en enfermedades dolorosas o incurables de los niños, en el sufrimiento, destrucción y muerte de personas que viven en zonas de guerra, en el drama de los migrantes que muy a pesar suyo tienen que abandonar su patria y sus familias, en los cristianos que son perseguidos a causa de su fe, de los que sufren por defender la dignidad y los derechos de los demás, en la enfermedad
de quienes paciente y amorosamente la aceptan por amor a Cristo, en la soledad y abandono de los ancianos, en fin, en esa cadena de sufrimiento de los inocentes que parece no terminar jamás.

En medio de toda esa desolación Jesús Crucificado aparece y dice no están solos, yo he sufrido igual, mi sufrimiento se sigue prolongando en ustedes, mi redención se sigue haciendo presente a través de su dolor que completa al mío, no teman, no desesperen porque al final yo los resucitaré, porque yo estoy con ustedes hasta el fin del mundo.





•Sacerdote y exvocero de la Arquidiócesis de
México.

Envie un mensaje al numero 55-13-60-28-33 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas


De 3 a 4 sedes para la CDMXColumnas
2019-04-19 - 03:10
Hazañas y esperanza en nuestra LigaColumnas
2019-04-19 - 03:07
Votos SagradosColumnas
2019-04-19 - 03:05
¡Un engaño!Columnas
2019-04-19 - 03:03
La lucha económica de la clase mediaColumnas
2019-04-19 - 02:58
IngresosColumnas
2019-04-19 - 02:55

Publicidad


Más leidas


Lo último


SIGUENOS EN TWITTER


+-