Un asesinato más que anunciado
El asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, puso de manifiesto la vulnerabilidad de las autoridades ante el crimen organizado, aún y cuando estén con un equipo de seguridad. El plantarle cara a la delincuencia suele tener un costo muy alto, sobre todo porque en este caso se puso de manifiesto el abandono o los oídos sordos que hicieron a nivel estatal y federal las demandas de redoblar la seguridad en beneficio de los habitantes de Uruapan. Más de una ocasión reconoció tener miedo de que lo pudieran matar, pero también expresó que tenía un deber con su familia y las nuevas generaciones para cuenten con un mejor futuro a nivel municipal, estatal y nacional; pero eso ya no sucederá.
Michoacán, donde matan alcaldes
El estado de Michoacán, durante el gobierno del morenista Alfredo Ramírez Bedolla, se ha convertido en una tierra dominada por los cárteles de la droga que han hecho a un lado a todo aquel presidente que no cumple con sus extorsiones o se opone a ellos. En esta administración ya son siete los alcaldes asesinados de manera violenta y sin que hasta el momento ninguno de los casos se haya aclarado. La lista la inicia Enrique Velázquez Orozco, alcalde Contepec; César Arturo Valencia, presidente de Aguililla; Guillermo Torres Rojas, de Churumuco; Yolanda Sánchez Figueroa, alcaldesa de Cotija; Salvador Bastida García, presidente de Tacámbaro; Martha Lauta Mendoza, alcaldesa de Tepalcatepec; y Carlos Alberto Manzo, de Uruapan.
La crisis de seguridad y política
Ante la crisis de seguridad y política generada por el asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Alberto Manzo, las gobernadores y gobernadores que conforman la Conago, emitieron una declaración conjunta en la que reprueban el homicidio; pero, al mismo tiempo, cierran filas en torno a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, tras la carretada de señalamientos y críticas por la supuesta desatención al llamado de redoblar la seguridad. Además, los mandatarios estatales demandan de la fiscalía la detención de todos los responsables y el castigo ejemplar, al tiempo que respaldan al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla. Cuando se emiten este tipo de comunicados, lo único evidente es que al interior del gobierno hay una verdadera crisis.