El presidente Donald Trump no parece estar sólo en eso de llevar a la política a extremos demenciales, el gobernador texano levantó la mano y se formó en la fila de lo impensable con la decisión de detener a los congresistas que abandonaron el Estado para impedir una votación el lunes pasado en Austin.
Gregg Abbott anunció que intentará destituir a legisladores estatales del Partido Demócrata por negarse a asistir a una votación clave en la Cámara de Representantes, la razón, la idea presidencial de rediseñar el mapa electoral del Estado de la estrella solitaria.
La mañana del lunes, un número de legisladores demócratas (contrarios a Trump y Abbott) optaron por abandonar el Estado para impedir el quórum necesario para que avanzara la propuesta presidencial.
Ante la sorpresa del gobernador, varios diputados realizaron un movimiento político inesperado y viajaron fuera de Texas, se supo que algunos fueron a Illinois e incluso al norte del país hasta New York con el objetivo claro de impedir que se alcanzaran los dos tercios para hacer ley la propuesta presidencial.
El gobernador texano tan afecto a los reflectores parece que olvidó que los legisladores de su estado pueden abandonar legalmente Texas para romper el quórum en la cámara legislativa como ya lo han hecho en ocasiones pasadas.
Abbot se confunde cuando dice que, al haber dejado Texas, los legisladores incurrieron en un delito penal ya que la ley federal dice que las autoridades estatales no pueden obligarlos a regresar.
El reglamento de la Cámara estatal permite que se emitan órdenes de arresto civil para forzar la asistencia de los congresistas…” si los legisladores permanecen en Texas o en un estado con autoridades cooperativas pueden ser detenidos y llevados al Capitolio.
La Corte Suprema de Texas señala que la Cámara tiene autoridad para obligar físicamente a los legisladores ausentes. Esta estrategia puede ocurrir en cualquier legislatura estatal.
El gobernador Abbott puede convocar a las sesiones extraordinarias que estime convenientes hasta el 8 de diciembre para aprobar los proyectos de ley.
El republicano Abbott busca que la Ley de Los nuevos mapas legislativos favorezcan al Partido Republicano dándoles mayores probabilidades de conservar su ajustada mayoría en la Cámara de Representantes siendo aprobados para la elección intermedia de 2026, al redistribuir distritos clave.
Desde la Casa Blanca tienen la claridad de que cualquier propuesta presidencial que se presente estatal o federalmente será respaldada, no importa su contenido y mucho menos su objetivo, sólo se busca sumar en favor del presidente Trump.
Desde la oficina de Abbott se emitió la orden al Departamento de Seguridad Pública (DPS) para localizar, arrestar y devolver al Capitolio a los legisladores demócratas ausentes hasta que todos hayan cumplido con su deber.
Qué tal.
@ncar7