Está muerta la reforma electoral
Lo que sucedió ayer en la Cámara de Diputados fue un proceso más que interesante en el que los aliados de Morena, el PT y PVEM, dejaron en claro que no van a apoyarla cuando hoy se someta al pleno. Sin ellos, es imposible que el documento enviado por la presidenta Claudia Sheinbaum prospere con las propuestas de reducir el número de plurinominales, bajar el presupuesto a los partidos y la no reelección y el nepotismo, entre otros temas. Si a ello se suma que los partidos de oposición como el PAN, PRI y MC ya dijeron que no avalaran el documento, se puede anticipar que es una reforma muerta y ello lo sabe muy bien la mandataria federal, quien desde la conferencia mañanera dejó en claro que no les hará un solo llamado a los partidos “aliados”, porque ella ya le cumplió al pueblo.
Los cuestionamientos en la sucesión de la ASF
La Cámara de Diputados le cerró el paso a David Colmenares para que pudiera reelegirse ocho años más al frente de la Auditoria Superior de la Federación (ASF). Colmenares termina su gestión en medio de fuertes críticas y señalamientos por supuestas auditorías a modo y a cambio de favores. Sin embargo, la elección del nuevo titular, Aureliano Hernández Palacios, no garantiza la imparcialidad en el órgano fiscalizador, pues ahora surgió el dato de que su padre, Fernando Aureliano Hernández, fue el secretario particular de Claudia Sheinbaum, lo que ha dado pie a un sin número de cuestionamientos. La imparcialidad en la actuación es uno de los aspectos más importantes para la realización de las investigaciones y eso en este momento no se tiene garantizado.
El control en Sinaloa
Tras la oleada de violencia que se vivió en el Estado de Sinaloa, obligó al gobierno federal a meterse de cabeza con la finalidad de bajar los altos niveles de violencia, ejecuciones e inseguridad que orillaron a la población a salir a las calles para clamar por la paz y la tranquilidad. Ayer, el secretario de Seguridad de Seguridad y Participación Ciudadana, Omar García Harfuch, aseguró que las cosas han cambiado de manera drástica y la percepción de seguridad han venido mejorando de manera paulatina, lo que permite que las actividades económicas y sociales se puedan realizar sin sobre salto alguno.