El "iluminado" dijo que se acabarían, que su programa estrella "jóvenes construyendo el futuro" los iba a llevar a ellos y al país entero al primer mundo.
Para demostrarlo, les dió dinero, no dinero propio sino del presupuesto nacional, dijo que atendiendo las causas (a saber cuáles), acabaría con el fenómeno.
Como buen populista, los apapacho diciendo que los neoliberales los habían despreciado tanto que hasta un apelativo les inventaron: los ninis.
Esos seres que ni estudian ni trabajan, jóvenes en su inmensa mayoría, habían desaparecido como por arte de magia, a base de billetazos para que, varios de ellos, pudieran comprar sus caguamas cada fin de semana.
Desaparecieron del discurso oficial, un milagro más del "iluminado", una obra maestra más de esta maravillosa ¿Transformación?
Pero la maldita realidad se impone, y también esas cifras de los malditos organismos neoliberales que nunca han entendido ni entenderán la dimensión de este movimiento histórico, ajá.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), nos acaba de dar otro baño de realidad, de esa que siempre se negarán a reconocer.
Tres doritos y un histórico baño de sangre después, queda demostrado que "su alteza serenísima tropical" convirtió al país en el cementerio más grande del planeta, y también dejó a México como un país lleno de ninis, de esos que tanto dijo que nunca más existirían y tanto le molestaba que los llamaran así.
Ninis, sí ninis, aunque el "iluminado" se enoje porque les decimos así, esos ninis existen y seguirán existiendo porque su programa social fue un fracaso y demostró que no es con dádivas como se resuelven problemas tan graves en el país, como el de los ninis.
¿Qué hay que hacer para acabar con este fenómeno? La receta parece sencilla pero casi imposible para nuestra nación: dejar de crecer a tasas tan mediocres.
Los ninis siguen más vivos que nunca, y el programa social "jóvenes construyendo el futuro" es un sonado y rotundo fracaso más, que para desgracia de este país se mantiene, porque ni dios quiera que el "iluminado" se vaya a enojar con su alumna si esta se atreve a terminar con una fuga de dinero más en el presupuesto.
Queda constancia pues de un fracaso más, los ninis están más vivos que nunca en México, lo dice la OCDE, y lo pueden negar todo lo que quieran, la realidad siempre saldrá a flote.
Tres doritos y un histórico baño de sangre después, tenemos constancia de que regalar dinero a lo tonto, con fines clientelares deja mucha renta electoral para el gobierno que lo hace, pero lleva a la desgracia presupuestal y al crecimiento mediocre de un país.
Amén de que condena al fracaso y la pobreza a millones de ninis, que décadas después lo seguirán siendo, ya no tan jóvenes.