El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, descartó la posibilidad de reconocer a María Corina Machado como presidenta de Venezuela, argumentando que la opositora le habría arrebatado la oportunidad de obtener el Premio Nobel de la Paz. La revelación se dio en medio de la crisis política que atraviesa el país sudamericano tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
De acuerdo con versiones difundidas por medios estadounidenses, Trump consideró que Machado no debía asumir el liderazgo venezolano debido a diferencias personales y políticas. El mandatario insistió en que Washington mantiene el control sobre la transición en Caracas y que la designación de autoridades será determinada por su gobierno.
La decisión ha generado controversia en círculos diplomáticos y políticos, ya que Machado era vista por sectores opositores como una figura clave para encabezar un proceso de transición democrática. Sin embargo, Trump optó por mantener a otros aliados en la coordinación de la estrategia hacia Venezuela, entre ellos Marco Rubio, Pete Hegseth y Stephen Miller.
El rechazo a Machado se suma a las narrativas confusas de la administración estadounidense sobre sus objetivos en Venezuela, que van desde el control de la industria petrolera hasta la presión militar y diplomática para debilitar al chavismo. Analistas señalan que la postura de Trump refleja tensiones internas en la Casa Blanca y un enfoque centrado en intereses personales.