De cara al 2024, el PRI no tiene problema alguno en el candidato que el frente opositor elija y que enfrentará al abanderado o abanderada presidencial de Morena, en esa trascendental elección.
En el Revolucionario Institucional están conscientes de que una elección se gana con votos y que en la alianza “Va por México”, es indispensable contar con un candidato o candidata que tenga la fuerza suficiente para confrontar con el adversario. “Tiene que ser el ganador
del decatlón, no de una sola disciplina… necesitamos una campaña que emocione”, confiesa el líder nacional del partido tricolor, Alejandro Moreno Cárdenas, que agrega que se necesita un candidato que tenga acceso a todos los estratos sociales con una buena plataforma de gobierno, “tenemos que demostrar capacidad” Igualmente dentro de dicha coalición, la de “Va por México”, se sabe que lo que se intenta
desde el oficialismo, es una estrategia basada en polarizar, pero para que el voto con el que podría contar la oposición, se cargue a la derecha “por eso, en Morena insisten en que el candidato opositor sea un empresario”.
Se trata, además, de provocar que la oposición se adelante para acusarla de violar la ley.
Sin embargo, el compromiso en “Va por México”, es actuar siempre apegados a la legalidad y estiman que el 26 de junio es una fecha prudente para arrancar con su proceso de selección.
En la cúpula del Revolucionario Institucional toman nota de que “el centro izquierda es más grande que el centro derecha; de ahí el afán de Morena y sus aliados por llevar a la oposición a que como tengan como abanderado a un representante de la derecha. Tanto en el PRI como en el PAN y el PRD saben que lo que se requiere, “es un candidato que le pueda quitar un pedazo a la izquierda” para que Morena se quede con el patrimonio exclusivo de la izquierda.
Históricamente, el PRI ha declarado se ha ubicado como un partido de centro-izquierda. Más recientemente en la 23 Asamblea Nacional de este instituto político, aprobaron definirse como un partido socialdemócrata y se deslindaron del neoliberalismo que privó en las administraciones pasadas.
Desde luego, la militancia tricolor reconoce que ahora son otros tiempos y que el Revolucionario Institucional carece de aquel poder que tuvo durante 70 años de gobernar al país como el partido hegemónico y para enfrentar las elecciones más importantes, ha sabido conservar la estructura que ha tenido desde hace décadas.
Para reforzar lo anterior, habría que analizar los votos que tuvieron en las pasadas elecciones de Coahuila y el Estado de México, Morena y el PRI. El partido oficial obtuvo 2 millones 464 mil 600 sufragios, mientras que el Revolucionario Institucional consiguió 2 millones 364 mil 737 votos.
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