facebook comscore
Un fugitivo y un tuerto ganaron oro olímpico (1ra. parte)

Un fugitivo y un tuerto ganaron oro olímpico (1ra. parte)

Columnas jueves 21 de mayo de 2020 - 00:53

Hace 72 años, que México se encumbro en los Juegos Olímpicos de Londres, el teniente coronel Humberto Mariles Cortes, sobre quien pesaba una orden de aprehensión girada por instrucción del presidente Miguel Alemán, montado en un hermosos caballo tuerto y meón llamado “Arete”, ganó 2 medallas de oro y una de bronce en las citadas competencias llevadas a cabo en 1948.

Parralense de origen, Mariles entró a la historia del deporte mexicano por ser el primer atleta en hacer sonar el Himno Mexicano un 14 de agosto del año de 1948 cuando México consiguió por primera vez una medalla de oro. Su gloria olímpica se ensombrecía por haber desobedecido una instrucción presidencial, en la que le habían prohibió salir a competir en nombre del país con “ese caballo tuerto”. Para Mariles, el insulto fue personal, pero los cargos se le retiraron después.

El entonces teniente coronel confiaba en su caballo y utilizo las influencias de un expresidente para realizar la gira que le resultó tan exitosa. Ganó en Canadá, llegó a Europa, y en Roma, Italia, el equipo tricolor triunfó en el Concorso Ippico Internazionale, el mundo ecuestre empezó a hablar con seriedad y respeto de México, incluso el equipo fue recibido por el Papa Pio XII. Todo esto sucedía, mientras en México pesaba ya sobre Mariles una orden de aprehensión acusado de peculado, deserción y desacato.

El tiempo de la olimpiada llegó y Mariles huidizo estaba presente, así el 14 de agosto de 1948, último día de competencias, 80 mil personas están atentos al general Humberto Mariles Cortés, junto a su caballo "Arete", ya que su cuñado Alberto Valdez y Rubén Uriza, habían sacado la casta. Uriza empatando con el francés Jean Dorgeix y el estadounidense Franklin Wing, estaba en el primer puesto en el primer lugar con sólo 8 faltas, Valdez con 2 inclina la balanza a favor de México en la clasificación por equipos.

Ante la realeza, le había tocado a Mariles salir al último, estaba en el arrancadero, el silencio era sepulcral, sólo roto por el sonido de la campana que daba inicio a la competencia, pero algo pasó, el caballo, “Arete” tuvo ganas de hacer pipí, Mariles, con un colmillo retorcido, de inmediato pidió que volvieran a dar el campanazo de inicio, de pasada vio los tiempos de los demás competidores, lo cual estaba prohibido.

Una vez terminada la necesidad fisiológica del legendario caballo tuerto, inició el recorrido y cuando sólo le faltaba saltar la Loira y el Muro Vasco, espoloneó al corcel y brincó los obstáculos impecablemente, ganado el oro por un segundo, ante la algarabía mundial y el asombro nacional.
Una vez ganó el oro, recibió una llamada del propio Presidente Alemán Valdés, felicitándolo y haciéndole notar que todas las acusaciones habían sido retiradas, de esta forma Mariles volvió con todos los honores por el triunfo total del equipo ecuestre en casi todas las modalidades.







Envie un mensaje al numero 55-12-88-20-96 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
Hablemos de racismo Columnas
2020-06-03 - 01:21
Celebrar la vida: Jaime Montejo Columnas
2020-06-03 - 01:20
Basta de irresponsabilidades  Columnas
2020-06-03 - 01:05
“Velad” señores gobernantes Columnas
2020-06-03 - 01:01
Línea 13 Columnas
2020-06-03 - 00:56
+ -