El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México es la principal puerta de entrada al país.
Cada año recibe a más de 44 millones de pasajeras y pasajeros y, en cuestión de días, enfrenta una presión todavía mayor con la llegada de visitantes nacionales e internacionales por motivo de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Sin embargo, mientras la demanda de movilidad aumenta, las opciones de transporte para quienes llegan al aeropuerto siguen siendo limitadas.
Hoy miles de usuarios prefieren utilizar plataformas digitales como Uber o DiDi por razones muy simples: conocen el costo del viaje antes de abordarlo, pueden compartir su ubicación en tiempo real, cuentan con mecanismos de seguridad y tienen la posibilidad de elegir la alternativa que mejor se adapte a sus necesidades.
A pesar de ello, actualmente existe una situación que dificulta su operación dentro del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Hemos visto operativos, restricciones y obstáculos que terminan afectando no a las empresas, sino a los usuarios. El resultado es que muchas personas deben salir del perímetro aeroportuario para solicitar un servicio o enfrentar largas filas para acceder a otras opciones de transporte.
El problema no debe analizarse como una disputa entre distintos modelos de negocio. La discusión debe centrarse en el derecho de las personas a contar con alternativas de movilidad suficientes, eficientes y seguras.
Lo que propongo es buscar una solución razonable y ordenada para la movilidad en el interior de la Cdmx.
No estamos planteando eliminar servicios existentes ni generar privilegios para nadie. Lo que buscamos es que la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México, la Secretaría de Marina y el Grupo Aeroportuario Marina establezcan mecanismos de coordinación para crear áreas reguladas dentro del aeropuerto de la ciudad de México donde las plataformas digitales puedan operar legalmente y ayudar a las turistas y visitantes que acuden a nuestra ciudad.
La experiencia internacional demuestra que los aeropuertos más importantes del mundo han optado por regular estas modalidades de transporte, no por prohibirlas.
Cuando existe una demanda real por parte de los usuarios, la respuesta institucional debe ser ordenar esa realidad y no ignorarla.
Además, esta medida permitiría reducir incertidumbre para los usuarios, brindar mayor certeza jurídica a los conductores y fortalecer la capacidad operativa del aeropuerto frente a eventos de gran magnitud como el Mundial de 2026.
La Ciudad de México debe estar preparada para recibir al mundo con infraestructura moderna, servicios eficientes y opciones de movilidad acordes con las necesidades actuales, urge una movilidad eficiente. Quien llega a nuestra ciudad debe poder decidir libremente cómo trasladarse, con seguridad, transparencia y certeza.
Por ello exhorto respetuosamente a las autoridades competentes a construir una solución coordinada que beneficie a millones de usuarias y usuarios y fortalezca la movilidad en el aeropuerto más importante de nuestro país.
La movilidad es una necesidad básica para los transeuntes en general y más aun para las personas adultas mayores y con discapacidad, con las medidas propuestas se busca mejorar la movilidad.