La vida está hecha de momentos muy distintos. Hay instantes de conexión profunda con la naturaleza, de asombro frente a culturas imponentes, de crecimiento intelectual… pero también hay momentos que solo piden diversión, esparcimiento y cero pretensiones, pasarla bien y disfrutar. Para mí, Las Vegas es justo ese espacio: un destino que ofrece planes para todos los gustos, presupuestos y estados de ánimo.
Hace unos días estuve ahí y pude cumplirle un sueño a mi yo adolescente, esa que escuchaba con emoción el CD Millennium de los Backstreet Boys en su grabadora, y que ahora, convertida en adulta, pudo corear “Everybody”, “I Want It That Way” y “Shape of My Heart” en un concierto espectacular en la icónica Sphere.
Pero Vegas no es solo música y espectáculos. También es uno de los mejores destinos para satisfacer otro de mis grandes placeres: la comida. Y como este espacio está dedicado al buen comer, aquí les comparto algunos restaurantes imperdibles en esta ciudad que nunca deja de sorprender:
● Chica. Latino, vibrante y lleno de vida. El servicio es impecable y cada plato, una aventura de sabor. Imperdibles: los huevos benedictinos con langosta y las arepas multicolores.
● Morimoto. Japonés con un refinamiento único. Cada ingrediente brilla. Recomendadísimos: las gyozas y los sushis.
● Estiatorio Milos. Griego de alto nivel. Aquí puedes probar pesca fresca llegada directamente de Grecia. La torre de berenjena y sus cortes son de lo mejor.
● Alexxa’s. Italiano con el auténtico sabor casero. La pasta de la casa con camarones sabe a receta de la nonna.
Así que si eres amante del buen comer y de los grandes espectáculos, Vegas es ese lugar que hay que vivir y gozar.