*Las instituciones fantasmas se podrían volver un problema para ese país y para todo el mundo
La crisis bancaria en Estados Unidos, sorpresiva prácticamente para todos, ha dejado claro que vivimos tiempos impredecibles. Sí es cierto que hasta el momento el problema se reduce a los bancos regionales, pero nada puede descartarse.
También es cierto que los gobiernos ya dejaron claro que no permitirán por ningún motivo que las quiebras de los bancos produzcan pérdidas a los ahorradores; ayer mismo el mítico inversionista Warren Buffett aseguró que desde su punto de vista los depositantes de los bancos serán rescatados, pero los accionistas pagarán sus errores. Con ello, los gobiernos prácticamente han dejado abierta la posibilidad de que siempre habrá una especie de “Fobaproa mexicano” listo para el rescate bancario.
Sin embargo, la crisis de los sistemas bancarios, sea en el país que sea, siempre impactará en diversos rubros; incluso, si esta crisis se llegara a presentar en países y sistemas poco transparentes, como China.
Durante décadas, China ha sido una incógnita para occidente en muchos sentidos, uno de ellos es su sistema bancario.
Por décadas el boom de la construcción en China se ha alimentado por enormes deudas bancarias. Según los mecanismos conocidos, los promotores inmobiliarios pedían préstamos a los conocidos como bancos en la sombra chinos, mismos que se enriquecieron durante el boom inmobiliario. Esta industria inmobiliaria aprovechó a los promotores desesperados por obtener un crédito y el hecho de que los bancos tradicionales rechazaban.
Sin embargo ahora el sector inmobiliario comienza a desinflarse en China y la banca en la sombra podría ser la primera parte del sector financiero en pagar las consecuencias de los excesos del pasado. Las turbulencias financieras en varias partes de occidente podrían ser el inicio también para una crisis en la misteriosa y desconocida industria financiera china.
Es cierto que existe el temor de que el escenario posterior a las rápidas subidas de tipos de interés de los bancos centrales acabe con algo más.
En este sentido, uno de los sectores más riesgosos en China es el que se conoce como “la banca en la sombra (shadow banking) en inglés”.
La operación de estas instituciones financieras no bancarias preocupa mucho dentro y fuera de China. Los economistas y expertos ven posibilidad de un gran riesgo financiero en este sector si las condiciones empeoran.
Para varios de los analistas y expertos en los mercados financieros globales, la situación de China es realmente alarmante.
La shadow banking o banca es el cúmulo de entidades que desarrollan actividades de crédito fuera del ámbito bancario regulado, pero que, al no captar depósitos directamente y, por ende, los ahorros de las familias y empresas, no estarían reguladas de igual forma que los bancos comerciales tradicionales.
Recientemente, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), una entidad estadounidense, advirtió que China se enfrenta a crecientes riesgos de crisis financiera, con la banca en la sombra como epicentro de sus problemas con la deuda.
Lo malo es que todo el mundo sabe que existe, pero nadie tiene certeza sobre qué tamaño tiene exactamente ni de qué están compuestos sus balances.
Algunos señalan que hay alrededor de 50 billones de yuanes, es decir 7.3 billones de dólares en préstamos riesgosos, alrededor del 42% del PIB chino.
La industria bancaria en la sombra, con firmas conocidas como trust companies, se enfrentan ahora, tras años de expansión, a una tendencia opuesta, forzando a estas entidades a buscar nuevos negocios, incluida la inversión directa en empresas, oficinas familiares y gestión de activos. Además, en un intento por sobrevivir, la banca en la sombra ha comenzado a realizar ajustes muy dolorosos, destruyendo empleo y rebajando salarios.
Esta industria acrecentó sus riesgos en los últimos meses, y no es buena noticia para el mundo, podría no suceder nada, o podríamos ver otra crisis, con China ahora como epicentro. Debemos tener muy cerca la vista de China, no deja de ser una nación enigmática.