Por Onel Ortíz Fragoso
@onelortiz
El año finaliza, la lucha para ganar la encuesta de Morena que definirá a su candidato presidencial gana intensidad. A diferencia de las otras corcholatas presidenciales, Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard o de Ricardo Monreal, que han concentrado buena parte de sus estrategias de promoción en las redes sociales, Adán Augusto López Hernández hace política.
Nada de Tik Toks, Reels o historias con la esposa o la pareja, de tocar la guitarrita, de cantar o subir fotos comiendo o con filtro y brillitos para demostrar cercanía con un probable encuestado, como recomiendan los asesores. Adán dedica las 24 horas del día a platicar con políticos, no sólo por su trabajo como secretario de Gobernación, sino porque su fuerte es crear vínculos personales, no likes en Facebook o seguidores en Instagram.
Mientras Ricardo se debate entre permanecer en Morena o romper para nuevamente buscar opciones políticas o como mes a mes, Marcelo y Claudia disputan las tendencias en las encuestas, ya se nota el nervio de la contienda, Adán luce más relajado que el resto de las corcholatas. Simplemente se deja llevar. El Presidente fue el que lo sacó de Tabasco para ponerlo en la segunda posición de poder en su gobierno y quien lo destapó para la Presidencia.
La comunicación de Adán tiene el sello de César Yáñez; es decir, la que aplicó AMLO durante muchos años. La comunicación del resto de las corcholatas llevan el sello de sus asesores extranjeros, se empiezan a parecer más a lo que hizo Petro en Colombia o Boric en Chile.
En redes sociales, Adán está muy lejos de los números de las otras corcholatas. Por ejemplo, Claudia Sheinbaum es campeona en Twitter y Facebook con 2.3 millones y un millón de seguidores, comparado con los 120 y 100 mil de Adán López, en estas mismas redes sociales. Por ello sabe, que su espacio de difusión no son las redes sociales, sino la política. Lanzó un puente a Ricardo Monreal, visita y reunió frecuentemente con los diputados para sacar el presupuesto. Con motivo de la reforma que amplía la presencia de las fuerzas armadas en seguridad pública, realizó una gira por todos los congresos locales del país, reuniéndose con gobernadores, diputados y líderes locales.
Apostarle a la política no suena mal para un político. Pronto veremos si esta estrategia funcionó a Adán López y en las encuestas, supera el 20 por ciento de las intenciones de voto. Eso pienso yo, ¿usted qué opina? La política es de bronce.
PD. En la marcha en defensa del INE apareció el germen de una nueva oposición que rebasa a las burocracias partidarias. El Presidente Andrés Manuel López Obrador necesita una oposición inteligente y movilizada cuyos representantes eleven el debate y por tanto, la política.