Si dan luz verde al serbio Novak Djokovic, juega y gana el Abierto de Australia, justa donde es campeón, se convertirá en el 'Rey del Tenis', con 21 títulos de Grand Slam y 10 en dicho evento, pero su infamia y egoísmo opacarán lo que sería la hazaña más grande del 'deporte blanco'.
En este caso lo mejor es que no dispute el primer gran torneo, y así evitar ver como sale por la puerta de atrás entre abucheos y un mar de críticas por no querer vacunarse contra el virus del SARS-CoV-2 (Covid-19), haber mentido respeto a su documentación para estar presente en Australia y poner en riesgo a miles de personas ante la pandemia que sigue causando muertes en todo el mundo.
La actualidad es que Australia y todo seguidor del tenis en el planeta, están a la espera de que Alex Hawke, el ministro de Inmigración del país, decida si le quita la visa a Djokovic por segunda ocasión, quien a pesar de estar envuelto en la polémica, su nombre figura en el cuadro del Abierto, que fue sorteado ayer y que arrancará el próximo lunes.
Tras varios días a la espera de un fallo, aún no se sabe si el tenista número uno del mundo, se verá envuelto en un segundo proceso de deportación.
Debe enfrentarse en primera ronda a su compatriota Miomir Kecmanivic, situado el 78º del ranking ATP, mientras que otro miembro del "Big Three", el español Rafael Nadal (Roger Federer completa la tercia) debutará contra el norteamericano Marcos Girón; está en la misma mitad del cuadro que Djokovic, cabeza de serie No. 1, pero no se enfrentarían hasta las semifinales, en caso de llegar a esa instancia.
Ayer por la noche el nombre de Novak Djokovic desapareció sorpresivamente de la lista de jugadores programados para las sesiones de entrenamiento en Melbourne Park, prevista para este viernes, mientras la decisión del gobierno sobre una posible deportación sigue tardando.
Las autoridades que organizan el Grand Slam exigen a sus participantes estar vacunados contra el Covid-19, pero Djokovic fue autorizado a ingresar al país por un juez australiano luego de un rechazo inicial a su visa, y ahora corre riesgo, según la prensa local, de ser condenado a cinco años de prisión en el país por su supuesto "error".
El serbio admitió haber violado el aislamiento dispuesto en su país para los casos de coronavirus. No obstante trascendió que tiene preparada una apelación para la eventual decisión de Hawke de expulsarlo, aún así, el historial de uno de los grandes deportistas del planeta se mancha y opaca por una creencia que condena y pone en riesgo a cientos y miles en el mundo.
"Nole", de 34 años, sacó su lado más infame y egoísta, pues quiere ganar ese título y así superar a Federer y Nadal, en su superficie favorita, pero sin pensar en la salud de los demás.