Hemos denunciado que, mientras la Ciudad de México define su futuro con la elaboración del Plan General de Desarrollo y el Programa General de Ordenamiento Territorial, el Congreso capitalino mantiene congeladas las iniciativas para fortalecer el sistema de planeación.
El Poder Legislativo está renunciando a su responsabilidad constitucional al negarse siquiera a discutir reformas que podrían mejorar los instrumentos de planeación que definirán el desarrollo de la capital durante los próximos 15 y 20 años.
“No puede construirse el futuro de la Ciudad con un Congreso que le da la espalda a la planeación, que ignora las principales iniciativas en esta materia”
Durante la III Legislatura ha presentado 19 iniciativas en materia de planeación, de las cuales únicamente dos han sido aprobadas y ambas corresponden a ajustes administrativos sobre la integración y funcionamiento del Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva, sin que exista una sola reforma de fondo dictaminada.
Entre las iniciativas que permanecen archivadas destacan la expedición de la Ley de Ordenamiento Territorial; reformas para impedir cambios de uso de suelo antes de contar con un Plan General de Desarrollo aprobado y la autonomía jurídica del Instituto de Planeación.
También se encuentra la propuesta de crear el Instituto de Investigación del Agua; reformas para la construcción de vivienda pública mayor a 62 metros cuadrados; la incorporación de un capítulo específico sobre sismicidad en el PGD; la Ley de Consulta Previa y diversas modificaciones para fortalecer la participación ciudadana y la protección ambiental.
“Lo grave no es que rechacen las iniciativas; lo grave es que ni siquiera quieren discutirlas; si se llevan a debate y son rechazadas está bien, eso es una muestra de que se atiende el tema de planeación, pero simplemente las congelaron en el congreso de la Cdmx”.
Es una práctica legislativa mañosa y deliberada del congreso que lo único que busca es bloquear a la planeación: enviar las iniciativas relacionadas con planeación a distintas comisiones para evitar que sean analizadas en la Comisión de Planeación del Desarrollo, órgano especializado del Congreso que casualmente el PAN preside.
“Cuando se evita que las iniciativas lleguen a la comisión especializada, no se fortalece el proceso legislativo; se administra políticamente el silencio”.
Actualmente se construyen los dos instrumentos de planeación más importantes para la Ciudad de México: el Plan General de Desarrollo y el Programa General de Ordenamiento Territorial, documentos que definirán las políticas públicas, el crecimiento urbano, la movilidad, la vivienda, el medio ambiente, la infraestructura y el uso del suelo durante los próximas mínimo veinte años.
Es increíble lo que sucede. “Es totalmente incongruente que el Congreso ignore precisamente las iniciativas encaminadas a perfeccionar el marco jurídico que debe dar sustento a estos instrumentos”.
La ciudad de México necesita de un plan general de desarrollo que establezca las bases y los lineamientos de como va a crecer la ciudad en los próximos años, la ciudad va a seguir creciendo pero se necesitan normas claras, como lo mandata nuestra propia constitución.