Circulan cientos y cientos de videos en redes sociales de trabajadores al servicio del Estado, que fueron obligados por sus jefes o líderes sindicales a acudir al “festejo de los 7 años de la Cuarta Transformación” que no marcha. Otros que fueron “motivados” a asistir con una “ayuda económica” o por convivir con su torta y frutsi, porque voluntariamente el festejo no se hubiera logrado.
Lo importante tampoco era festejar, sino vergarse de los jóvenes, de la ciudadanía que de manera altruista y esa sí, voluntaria, sí se está organizando. Pues el partido en el poder sigue denmostrando que no le interesa gobernar, sino tener el poder y con ello, satisfacer sus más bajos deseos e intereses.
Por ello si hay reclamos desde la sociedad, los mismos tienen que ser minimizados, destruidos, sepultados con la fuerza presidencial y con el músculo del partido y sus militantes, porque la primera directriz es no atender ningún reclamo popular y menos si es legítimo.
Lo que se tiene que hacer no es ser servidores públicos y mucho satisfacer el interés colectivo, solo se trata de cubrir las necesidades de las familias del poder y seguir “maizeando” al pueblo bueno, hasta que el dinero que no se va a los bolsillos del líder supremo fundador, alcance.
Cualquiera que grite alguna injusticia o falta de servicio público, inmediatamente será declarado enemigo del régimen dictatorial, será de la oposición y un ambicioso neoliberal. No importa si es una persona perteneciente a un grupo en situación de vulnerabilidad, como un enfermo, una persona con una discapacidad, una mujer, una víctima indirecta de una desaparecido, un joven harto de la corrupción y de la complicidad de las autoridades con el narcotráfico, ninguno de ellos pertenece a su “pueblo bueno”, todos son bots, todos son traidores.
Y qué bueno que sean vistos así, pues lo que nadie les ha enseñado a ellos, es el origen de las revoluciones, que siempre han nacido desde esa falta de gobernar y la falta de responsabilidad y obligación legal de representar a todas las personas, sin importar al partido al que pertenezcan, sin importar sus ideas contrarias al régimen en el poder. Si eso no se entiende lalicha ciudadana seguirá y se hará más fuerte que la simulación del tigre amañado que presenciamos el sábado pasado.
Lo que están alimentando con ese desapego a sus atribuciones constitucionales y legales, con su postura de no oír los reclamos e incluso tomarlos como invenciones y seguir manejando los otros datos, no solo nos está enojando a las y los ciudadanos informados., sino que nos obliga a salir a manifestar nos en contra de todo ello y si no se encuentra remedio y respuesta a nuestras exigencias, aunque no les guste a los que o terminan de entender que son nuestros servidores, buscaremos ayuda en otros países, para emparejar la “fuerza presidencial” con la nuestra.
Que aprendan las personas en el poder, que como a Nicolás Maduro, que vive hoy en día estresado y como un tigre acorralado, eso mismo les puede pasar a ellos, porque para fornuta de los que sí queremos una América libre y productiva, que existe un Súper Man en nuestro pais vecino de las barras y las estrellas, y quién en su sano juicio no quisiera la ayuda de el súper hombre.
¿Por qué se extrañan de esa solicitud de ayuda extranjera? Si gracias a su ineptitud de gobernar y de generar riqueza para todas y todos, varios connacionales se han visto en la penosa necesidad de abandonar a su familia, su casa, sus trabajos, al campo, para irse, no a Venezuela, no a Cuba, no a Nicaragua, sino al sueño Americano. Y cínicamente piden cuidar de ellos y solo están atentos de las remesas que mandan al país, y en vez de proteger a sus familias, solo piensan en gravar esas remesas y ni qué decir de solucionar sus carencias con miras de que esos paisanos regresen. USTEDES MISMOS NOS ORILLAN EN BUSCAR SOLUCIÓN A NUESTROS PROBLEMAS fuera de país. Nosotros no somos los traidores, eso lo son ustedes y el pueblo ya se está dando cuenta, afortunadamente y por el bien de México, Ustedes, todo morenita, es el que debe sr desterrado de nuestro grandioso país. Ya estamos en ello ¡Te necesitamos Juan Pueblo!