facebook
El fin de MORENA se acerca: Trump contra su narcorelación

El fin de MORENA se acerca: Trump contra su narcorelación

Columnas lunes 05 de enero de 2026 -

El amanecer del 3 de enero de 2026 quedará marcado en la historia del hemisferio como el momento exacto en que la impunidad para los narco-estados dejó de ser una garantía política. La Operación "Absolute Resolve", ejecutada con una precisión quirúrgica por las fuerzas especiales de Estados Unidos, no solo logró la extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores del Palacio de Miraflores, sino que envió un mensaje devastador a toda la clase política latinoamericana que ha coqueteado con el crimen organizado. En menos de treinta minutos, bajo el estruendo de ataques aéreos estratégicos en Caracas, se desmoronó el mito de que la soberanía nacional puede servir como escudo eterno para proteger a líderes acusados de narcoterrorismo en cortes federales de Nueva York.


Para el pueblo venezolano, este acto representa mucho más que un cambio de régimen; es la liberación de una maquinaria de extracción criminal que había secuestrado las instituciones del Estado. La acusación formal contra Maduro y su círculo, que incluye cargos por conspiración para importar cocaína y uso de armas de destrucción masiva para proteger sus operaciones ilícitas, valida lo que millones de venezolanos han sufrido durante años: su gobierno no era una administración pública, sino una franquicia del crimen transnacional. El beneficio inmediato es la posibilidad real de reconstruir una nación saqueada, repatriar capitales lavados y reintegrarse al sistema financiero global sin el lastre de un liderazgo sancionado y perseguido internacionalmente.

Este terremoto geopolítico tiene su epicentro moral y jurídico en Washington, donde la segunda administración de Donald Trump ha endurecido su postura hasta niveles inéditos. Al designar formalmente a los cárteles mexicanos como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO), el gobierno estadounidense ha borrado la línea que separaba la diplomacia de la seguridad nacional. Esta nueva doctrina coloca al gobierno de la "Cuarta Transformación" en México en una situación de vulnerabilidad extrema. Las palabras recientes del presidente Trump resonaron con una brutalidad ineludible al afirmar que en México "no gobierna Sheinbaum, gobierna el narcotráfico", describiendo a la mandataria mexicana como una figura paralizada por el miedo ante el poder fáctico de los cárteles. Esta retórica no es casual; construye la justificación política para intervenir ante un Estado fallido que, a ojos de la Casa Blanca, ha abdicado de su responsabilidad de garantizar la seguridad.

El escenario mexicano es, en muchos sentidos, un espejo del venezolano, agravado por la complicidad activa de funcionarios de alto nivel. El caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ejemplifica la pudrición institucional que MORENA ha intentado encubrir. La captura de Ismael "El Mayo" Zambada y su posterior carta, en la que reveló que fue emboscado cuando acudía a una reunión con el gobernador y el exrector Héctor Melesio Cuén —asesinado ese mismo día—, destaparon la cloaca de los pactos entre el poder político y el Cártel de Sinaloa. La defensa ciega que el expresidente López Obrador y la presidenta Sheinbaum ofrecieron a Rocha Moya, dándole un "espaldarazo" público a pesar de las evidencias de bitácoras de vuelo falsificadas y reportes de inteligencia que lo vinculan con "Los Chapitos", los ha convertido, ante la justicia estadounidense, en encubridores de una estructura criminal.

Para los mexicanos, la captura de estos operadores políticos y, eventualmente, de la cúpula de la llamada "Cuarta Transformación", representaría un beneficio incalculable, similar a la liberación que hoy experimenta Venezuela. Ver a figuras como Rocha Moya, o a los propios hijos del expresidente López Obrador —Andrés y Gonzalo, señalados por investigaciones de la DEA y reportes periodísticos de traficar influencias y recibir financiamiento ilícito— rendir cuentas ante la justicia, significaría el inicio de la recuperación del Estado de Derecho. Las investigaciones que apuntan a que la campaña de AMLO recibió millones de dólares del narcotráfico desde 2006, y que sus hijos han operado redes de tráfico de influencias y lavado de dinero, sugieren que la corrupción no es un accidente en el sistema, sino su motor operativo. Desmantelar esta red, a la que Estados Unidos ya ha comenzado a cercar mediante sanciones del Tesoro a empresas vinculadas, permitiría a México dejar de ser un rehén de los capos y sus socios políticos.

Este hartazgo ante la colusión entre izquierda y crimen organizado no es exclusivo de México; es un fenómeno que recorre América Latina. Los pueblos de la región están mostrando un cansancio evidente hacia los gobiernos progresistas que prometieron justicia social pero entregaron inseguridad y violencia. El triunfo de la ultraderecha en Chile con José Antonio Kast, impulsado por el rechazo a la gestión de Gabriel Boric, y la inestabilidad en Colombia, donde Gustavo Petro enfrenta protestas masivas y el asedio de una crisis de seguridad, son síntomas de un cambio de marea. El electorado latinoamericano está priorizando el orden y la mano dura sobre las promesas ideológicas vacías, reconociendo que no puede haber bienestar social donde el Estado pacta con quienes siembran el terror.

La negativa de Claudia Sheinbaum a aceptar la colaboración militar estadounidense bajo el argumento de la soberanía se lee en Washington como una confesión de parte. Al rechazar ayuda para combatir a los grupos que Trump ha etiquetado como terroristas, el gobierno mexicano se aísla y acelera su propia confrontación con la potencia del norte. La realidad es que la "soberanía" que defiende MORENA se ha convertido en la soberanía de los cárteles para operar impunemente. El fin de este régimen de complicidad, acelerado por la presión externa y la descomposición interna, se vislumbra en el horizonte. La caída de Maduro es el aviso final: cuando el narcotráfico gobierna, la justicia eventualmente llega, ya sea por las urnas o por la fuerza de una operación militar al amanecer. Para México, librarse de la narcopolítica de MORENA no sería una violación a su soberanía, sino el acto supremo de recuperarla para sus ciudadanos., así que bienvenida sea su ayuda señor Presidente Trump.


No te pierdas la noticias más relevantes en facebook

Envíe un mensaje al numero 55 1140 9052 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
Sinverguenzas Columnas
2026-06-04 - 01:00
NO HAY CRISIS TECNICA EN INE Columnas
2026-06-04 - 01:00
Sobre el “poder predictivo” de la IA Columnas
2026-06-04 - 01:00
La salud mueve la economía Columnas
2026-06-04 - 01:00
QUE PENA Columnas
2026-06-04 - 01:00
DEPORTE PARA MILLONARIOS Columnas
2026-06-04 - 01:00
Sotero: diez años de una cocina para todos Columnas
2026-06-03 - 01:00
Dejemos de estigmatizar a Sinaloa Columnas
2026-06-03 - 01:00
CNTE, el costo político de ceder Columnas
2026-06-03 - 01:00
Cárteles, drones y geopolítica Columnas
2026-06-03 - 01:00
Ninguna bandera legitima la violencia Columnas
2026-06-03 - 01:00
La década, que se negocia hoy Columnas
2026-06-03 - 01:00
+ -