Efectivamente, el presidente de Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, ejerce todo su derecho a defenderse en un largo litigio que luego derivó en una campaña negra y hasta persecución, así como extorsión fiscal en su contra por parte de la actual administración, en cuanto el más destacado empresario de México, puso al descubierto la posibilidad de aspirar a la presidencia de la República en el 2030, lo que, como es bien sabido, incomodó muchísimo al oficialismo.
En el más reciente comunicado el Grupo empresarial anunció que recurrirá a instancias internacionales y esto se encuentra sustentado en argumentos lógicos que responden al modo de actuar de esta administración que continúa en la dinámica de proteger a Andrés Manuel López Obrador y por eso, se rechaza la existencia de un acuerdo fiscal durante la administración del tabasqueño.
Antes, reiteró que "manifestamos hace unos días, en Grupo Salinas, reiteramos nuestra voluntad de pago de acuerdo con las resoluciones del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y las sentencias de los tribunales, en donde se establece que no procede el doble cobro".
Recurrirán entonces a instancias internacionales porque el citado diferendo se definirá en la Suprema Corte de Justicia de la Nación el mes entrante, pero si se atiende que el máximo Tribunal de la Nación está en manos de ministros totalmente sumisos a la voluntad que salga desde Palenque, ya se puede esperar a favor de quién será la resolución; más aún si se repara en que la controvertida ministra Lenia Batres tiene el caso, eso refuerza la tesis de a quien se favorecerá.
Como antecedente está que en Palacio Nacional se volvió a rechazar que hubiera un acuerdo que se remitiera a la anterior administración, la del tabasqueño, y se envió el mensaje contundente que no habrá dialogo con el SAT a través de una mesa técnica que propuso Salinas Pliego.
Aquí hay que subrayar que Grupo Salinas tiene datos y fechas sobre la serie de encuentros con funcionarios del SAT, es decir, por qué en Palacio Nacional insisten en negar lo innegable.
Por eso, ahora el empresario solicita una nueva reunión para conseguir un ajuste en los créditos fiscales para evitar un colapso de sus empresas que dan empleo a más de 200 mil mexicanos.
Y no es que Salinas Pliego esté pidiendo un trato privilegiado; lo que pide es que el cobro se ajuste a lo reconocido por los Tribunales en este tan prolongado litigio.
Por todo lo anterior, Grupo Salinas anunció que acudirá a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, (CIDH), para ejercer su legítimo derecho a la defensa en lo que considera un cobro injusto de impuestos.
El problema es que ahora es Grupo Salinas y en el futuro no tan lejano serán otras empresas.
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