Imposición, rebelión, nepotismo y favoritismo son tan solo cuatro de los muchos riesgos que se corren en el proceso de inscripción de los aspirantes de Morena para ser los candidatos a las 17 gubernaturas para las elecciones del 2027 que serán cruciales para el partido guinda.
Esto, con todo y que con los que se han registrado hasta el momento, firmaron una carta bajo protesta de decir verdad, en la que aseguran no tener problema con la justicia; que no son deudores alimentarios, ni están involucrados en alguna situación penal, de acuerdo a lo que anunció en su momento la dirigente nacional morenistas Ariadna Montiel Reyes.
Sin embargo, de ahí a que todo sea transparente, existe una buena distancia. En primer lugar, hay estados en los que se han registrado muchos aspirantes, como es el caso y de Guerrero, donde hasta el momento, por ejemplo, es un misterio si el senador Félix Salgado Macedonio se registrará vía remota, que también se puede y quien tiene más posibilidades, la también senadora con licencia, Beatriz Mojica, no forma parte del grupo del también llamado “toro sin cerca” que además, sería el preferido de la actual gobernadora, Evelyn Salgado.
Chihuahua, representa otro caso particular. La favorita del expresidente de la Junta de Coordinación Política, (JUCOPO), del Senado de la República, Adán Augusto López, es la senadora Andrea Chávez. Cuestión de recordar cuando López Hernández declaró que ella sería la sucesora de Maru Campos a como diera lugar y sin margen de error.
Pero ahí el conflicto es interno porque otro aspirante fuerte es el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, quien llevó a sus seguidores al registro, entre los que se cuenta la líder local de Morena en Chihuahua, Brighite Granados, gente muy cercana a Ariadna Montiel.
En este sentido lo que no hay que soslayar, es que Andrea Chávez desde hace tiempo, tiene tapizado el estado con propaganda suya, financiada en buena parte por el senador López Hernández.
Otro caso que hay que seguir con lupa es el del también senador Saúl Monreal, quien tan luego que llegó Citlalli Hernández a la secretaría de Organización de Morena, se reunió con ella y supuestamente se comprometió a bajarse de la contienda por Zacatecas, pero en los procesos internos morenistas, como en otros temas como los toros o el pronóstico del tiempo, no hay palabra de honor.
El menor de la dinastía Monreal se encuentra ojo avizor, porque si llegara a detectar el más mínimo gesto de nepotismo en este proceso interno, -lo que tiene altas posibilidades-, entonces está dispuesto a recurrir al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, (TRIFE). Así que esto no termina hasta que se termina y veremos muchos casos más.
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