TUMBA BURROS DIGITAL
Tal y como lo manifesté la semana anterior al hablar sobre las 3 tendencias regulatorias en el mundo, es el trabajo que viene realizando la Unión Europea, desde mi muy particular punto de vista, el de mayor avanzada y por lo tanto uno de los que debemos investigar, analizar y evaluar de manera detallada, a fin de ubicar sus fortalezas y debilidades, en la búsqueda de crear y fortalecer marcos regulatorios amplios pero sobre todo eficaces, claro está también, observando lo que en términos regulatorios se genere en otras latitudes.
Es por ello que, para esta ocasión realizaré un pequeño análisis del documento titulado “Declaración Europea sobre Derechos Digitales y Principios para la Década Digital”, el cual fue proclamado conjuntamente por el Parlamento Europeo, el Consejo y Comisión recientemente bajo premisas claras y contundentes, tales como las siguientes:
Este tiene una visión de valores fundamentada en el respeto a la dignidad humana, la libertad, la democracia, la igualdad, el estado de derecho y el respeto a los derechos humanos. Así también, la Carta de los derechos fundamentales de la Unión Europea que plantea que los valores ya enunciados son indivisibles y universales de la propia dignidad humana; de igual forma, establece las obligaciones internacionales comunes de los estados participantes.
Deja patente que la transformación digital es un fenómeno transversal y que por lo tanto está presente en todos y cada uno de los ámbitos de vida de los ciudadanos, lo que en consecuencia genera espacios de oportunidad para optimizar la calidad de vida, progreso económico y el estado de bienestar; sin embargo, esta transformación representa desafíos importantes para las sociedades, las economías y las personas; lo que obliga a la Unión Europea a explicar como deben ser ejercidos y aplicados los derechos fundamentales ya enunciados, tanto en el ámbito digital como en el conocido como “fuera de línea” o mundo físico; lo anterior, para que todo lo que se vaya dando no se traduzca en regresión de derechos; ya que existe una máxima a este respecto “Lo que es ilegal fuera de línea es ilegal en línea”.
Otro aspecto interesante es que el Parlamento ha insistido en la fijación de principios éticos en que se finque la transformación digital y se garantice el acceso a derechos fundamentales como la protección de datos, a la privacidad. La no discriminación y la igualdad de género; todo ello, con principios sólidos de protección del consumidor, neutralidad tecnológica y de la red, la confiabilidad y la inclusión; es decir, aplicar un marco fuerte de protección de los derechos de los usuarios en el entorno digital, los derechos de los trabajadores, incluido el derecho a la desconexión digital.
Con base en las Declaraciones de “TALLIN”, sobre administración electrónica y de “BERLÍN”, relativa a las sociedades y gobiernos digitales basado en valores, los estados miembros solicitan democracia digital que permita contar con un modelo de transformación digital que robustezca la dimensión humana del ecosistema digital. Así mismo, la transformación digital deberá garantizar que la tecnología coadyuve en los esfuerzos de tomar medidas climáticas y de protección al medio ambiente.
Un tema fundamental en este documento es la visión de la UE; ya que coloca a la personas en el centro del interés, las empodera y promueve las empresas innovadoras. A través del “Programa de Política de la Década Digital 2030” se plasman objetivos y metas digitales fundamentadas en cuatro temas prioritarios: habilidades digitales, infraestructuras digitales, digitalización de empresas y servicios públicos. Se ha trazado un camino de transformación digital de las sociedades y las economías que comprenden la soberanía digital abierta, el respeto a los derechos fundamentales, el estado de derecho, la democracia, la inclusión, la accesibilidad, la igualdad, la sostenibilidad, la resiliencia, la seguridad, la mejora de la calidad de vida, la disponibilidad de servicios y el respeto de los derechos y aspiraciones de todos, que se refleje en un justo y eficiente uso de recursos.
La Declaración expone intenciones y compromisos políticos compartidos, haciendo énfasis en los derechos mas relevantes ya mencionados en el contexto de la transformación digital. Teniendo los responsables políticos la tarea de guiar una visión de transformación digital que ponga en el centro a las personas, que impulse la solidaridad y la inclusión por medio de la conectividad, la educación, la formación y las habilidades digitales, las condiciones de trabajo justas y el acceso a los servicios públicos digitales en línea, poniendo especial atención en la importancia de la libertad de elección en las interacciones con algoritmos y sistemas de inteligencia artificial. Todo esto debe propiciar un marco de referencia integral, justo y equitativo.
Este documento también contempla servir como punto de referencia para las empresas y otros actores destacados al momento de desarrollar y aplicar nuevas tecnologías, para ello, se debe promover la investigación y la innovación, incluyendo las Pymes y empresas emergentes.
El contenido de la Declaración busca tener un alcance que impulse y origine un entramado en las relaciones internacionales y con terceros países que observe lo declarado, proponiendo su aplicación, por ejemplo, en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible o en la gobernanza del Internet.
Como se darán cuenta, este documento contiene bases importantes para el establecimiento de marcos regulatorios y de gobernanza en cualquier parte del mundo, lógico es, guardando las debidas proporciones y considerando las realidades particulares.
Continuaremos la siguiente semana……..
Luis Escobar Ramos
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