Mi solidaridad y respetoa todos los padres que luchan
por la salud de sus hijos
El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), presentó su estudio en donde analiza los cambios en la evolución de las carencias sociales durante el periodo 1990-2020, a simple vista podríamos congratularnos de los resultados presentados ya que en un primer momento, se menciona que en los últimos treinta años, se observa un mejoramiento de todos los indicadores de carencias sociales a nivel nacional como estatal.
Sin embargo, al revisar la información difundida, uno de los puntos que más llama la atención es el de Acceso a los Servicios de Salud, ya que, si bien entre 2010 y 2015 hubo una disminución de 16.9 puntos porcentuales, al pasar de 33.6% a 16.7%, entre 2015 y 2020 hubo un alza en este indicador de 4.8 puntos porcentuales, de tal manera que, al concluir la década, el 21.5% de la población no contaba con acceso a los servicios de salud.
En este tema, hay dos puntos que revisar, uno que analiza muy bien el CONEVAL y es el porcentaje de población que no accede a servicios de salud, y el otro, es la calidad de los servicios de salud que reciben quienes si tienen acceso al IMSS o al ISSSTE.
En el primer punto, el que haya habido un repunte de la población que no goza de su derecho a la salud, se puede explicar en gran parte con la desaparición del Seguro Popular, el cual cuando inició en 2004 tenía 5.2 millones de mexicanos y para 2019, según información de datos.gob.mx, tenía aproximadamente 52 millones de personas beneficiarias, casi la mitad de la población mexicana. Y aunque en su lugar, el 1 de enero del 2020, se creó el Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), no ha podido dar atención a toda la población que lo necesita, porque no ha tenido el presupuesto suficiente para lograrlo.
En el segundo, que es la calidad de los servicios que reciben los afiliados al IMSS o al ISSSTE, hay mucho que decir ya que si les preguntaran a quienes asisten a ambos institutos si están bien atendidos, un porcentaje muy grande manifestarían su malestar en torno al cómo y cuándo son atendidos, de cómo están las instalaciones y de la escases de medicamentos principalmente.
Actualmente hay miles de operaciones postergadas, miles de medicamentos sin recibir, miles de pacientes que prefieren ir al consultorio que tiene la farmacia para ser atendidos rápido y bien, y aunque tienen que pagar consulta y medicamento, lo prefieren a ir a “perder tiempo para nada”.
En este punto, uno de los sectores más lastimados, son los niños con cáncer, quienes ya venían arrastrando el problema de la falta de medicamentos y tratamientos, problema que se ha venido agudizando y que de respuesta, lo dicen los padres de estos pequeños, solo han recibido mentiras y ahora hasta el calificativo de “golpistas”.
Un sistema de salud con cobertura y calidad total es una de los grandes pendientes que hay en México, que la ciudadanía así lo demande no debe ser motivo de descalificación alguna, sino todo lo contrario, debe ser la oportunidad de cualquier gobierno para que más allá del discurso, demuestre que realmente es diferente a otros.
Mtra. Rosalía Zeferino Salgado
Asesora en Comunicación Estratégica
e Imagen Pública