Dicen que México pasa por uno de los peores momentos en su relación con Estados Unidos, nuestro poderoso vecino, que la soberanía del país está en grave riesgo.
Dicen que la patria enfrenta su más grave amenaza desde que el infame de Sana Ana le cedió prácticamente, la mitad de nuestro territorio también a Estados Unidos.
Dicen muchas estupideces para justificar lo injustificable, que una parte importante de nuestro territorio dejó su soberanía en manos de la delincuencia organizada, en la que militan casi puro mexicano.
México sería más soberano si no tuviera un territorio como el de Sinaloa envuelto en una guerra civil interminable entre Chapos y Mayos, sin que nadie pueda hacer nada
Nuestro país sería mucho más soberano si en un territorio tan enorme como Chihuahua no hubieran desmantelado un narcolaboratorio, solo uno de quién sabe cuántos.
¿Y qué diría la soberanía mexicana si en Michoacán la entidad fuera un ejemplo de paz social y llevara turismo y riqueza a sus maravillosos pueblos?
¿Qué le parece que México rebosara de soberanía pidiendo al mundo entero que visite Guanajuato y sus increíbles sitios históricos además de todos sus pueblos y comunidades?
En efecto, México enfrenta uno de los periodos de mayor riesgo en su historia, pero la amenaza no viene de afuera, está adentro.
Lo peor es que quienes han provocado este espantoso baño de sangre y la situación que hoy tiene a nuestro país así, jamás serán llamados ante la justicia, porque aparte de todo en México la justicia no existe como tal, o no para todo y para todos.
Jamás veremos en una celda a un imbécil que declaró una guerra al narco y desató con ello el baño de sangre que perdura hasta nuestros días
Como nunca en la vida veremos que sea llevado ante la justicia a "su alteza serenísima", quien seguirá tan tranquilo como siempre en su fina imperial, no importa que con sus "abrazos", criminales convirtió a México en un enorme cementerio.
Pobre soberanía, también ya sido burlada por quienes tenían la obligación de cuidarla.