Qué rabia y tristeza, cuántos sentimientos encontrados al mismo tiempo. Rabia por ver que un animalito, que nada de culpa tiene, es más importante que los miles y miles de desaparecidos en este país, él sí mereció ser recibido en Palacio Nacional con todos los honores.
Tristeza de ver qué en México nada ha cambiado, que nada se ha transformado así lo griten a los cuatro vientos, tristeza de ver qué los "diferentes" son la misma basura que aquellos que tanto daño hicieron a México.
Cuánto consuelo podría dar quien hoy tiene las riendas del país a aquellas madres buscadoras y a todos aquellos que tienen la desgracia de haber visto desaparecer a sus seres queridos, si tan solo les regalaran 5 minutos de su valioso tiempo, ese que sí tuvieron para recibir....a un pato.
Merlin, el pato Merlin fue más importante que Juan, Pedro, María, y los miles y miles de seres humanos, de mexicanos, que por alguna u otra razón hoy están desaparecidos, muchos de ellos víctimas por cierto de una política criminal de "abrazos, no balazos", cuyo autor intelectual nunca rendirá cuentas.
Un pato, sí un pato, fue más importante que miles de seres humanos, un pato mereció más tiempo para una foto que las madres y los familiares de aquellos que un día salieron de sus casas y no han regresado, y quizás nunca más regresen.
¿Tan descompuesto está México y su clase política?, la respuesta es sí, de hecho no tenemos idea de lo descompuesto que está todo, al grado de que para que se vayan los que hoy tienen el poder quién sabe qué tendrá que suceder, porque esto de lo que se trata es de una lucha de poder, del poder por el poder.
Mientras, millones de mexicanos seguimos y seguiremos sobrando, y las acciones de los "diferentes" lo dicen todo, un régimen que gobierna única y exclusivamente para los suyos, nadie que no esté de acuerdo con ellos es digno de ser considerado como ciudadano de este país, ni nadie que los incomode con temas tan "superfluos" como los desaparecidos.
Qué rabia y qué tristeza, un pato mereció más la atención de quien lidera este país, que el drama de los desaparecidos y sus familiares, total que se queden con su dolor, hoy es tiempo de festejar y subirse a ese estúpido júbilo mundialista como si la selección nacional de fútbol hubiera ganado la copa del mundo, ya llegará la realidad.
Y también llegará tarde o temprano la realidad de nuestro país, ese que dicen hoy que solo está en la mente de quienes perdieron sus privilegios y están del lado de la corrupción, porque según ellos México vive hoy un momento estelar, único e irrepetible, un momento histórico.
Será la historia la que nos pondrá a cada uno de nosotros en el lugar que merecemos, y la historia no es mágia, no por algo tiene al mago Merlin considerado justamente como solo eso, un mago y nada más.
Con magia queremos evadir la realidad, pero no alcanzará para tapar a los miles y miles de desaparecidos que claman por justicia.
Mientras, que sigan en su realidad de Palacio, que sigan pensando que un pato les aporta más capital político que la justicia, ya llegará el karma.