La actualización o renovación de las élites políticas es un pilar para sostener una democracia y desde que Morena ganó el Estado de México arrancaron los cambios en la Cuarta Transformación en general, siendo el gobierno uno de los más impactados por el movimiento político de cara a las elecciones presidenciales del 2024. Desde cambios en el gabinete presidencial, hasta renuncias, licencias y ascensos en las diferentes dependencias gubernamentales se están experimentando, mismos que han rejuvenecido a la 4T en puestos destacados.
¿Qué significa o a qué se encuentra asociada la “renovación”?, ¿Cuál es el sentido de la “renovación” en la política?, ¿Hay una diferencia al interior y exterior de los gobiernos?
Los primeros cambios se dieron con las corcholatas presidenciales, mejor conocidos como coordinadores de la defensa de la transformación: Manuel Velasco Coello dejó de ser senador; Ricardo Monreal Ávila ya no es más coordinador de Morena en el Senado, ni presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la Cámara Alta; Gerardo Fernández Noroña ya no es diputado; Claudia Sheinbaum Pardo ahora es la ex jefa de Gobierno de la Ciudad de México; Adán Augusto López Hernández dejó su puesto como secretario de Gobernación y Marcelo Ebrard, ya no es canciller, apartándose de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Jóvenes en acción
El presidente López Obrador informó cambios en el gabinete: Luisa María Alcalde, de 35 años entró a relevar a Adán Augusto López de 59 años de edad en la Secretaría de Gobernación, y a su vez la relevó en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Marath Baruch Bolaños López.
Por otra parte, Quiahuitl Chávez Domínguez estará a cargo del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, cargo que ocupaba Marath Bolaños, quien, según López Obrador “tiene la misma edad que Luisa María, y es el relevo generacional”, ahora nombrado secretario del Trabajo.
Vamos ahora a lo que nos marca la teoría, misma que nos dice que un régimen democrático, como lo es el de México, donde los ciudadanos ejercen el poder político a través de sus representantes, los cuales son elegidos elegidos mediante el voto, en elecciones libres y periódicas.
Bajo esta forma de organización política y social, se encuentra un sistema de partidos, en el cual, cuando no se produce la renovación necesaria, se está condenado a desaparecer barrido por la aparición de fuertes y poderosos movimientos antipartidos. Esto ya se ha producido en América Latina, por ello, considero un movimiento inteligente el aplicado por el presidente, Andrés Manuel López Obrador, ya que, sin renovación la clase política se aísla y pierde la escucha, y peticiones que recibe de la sociedad.
Como dice el dicho: “Es renovar o morir”, esa es la ley de la vida, y parece que de la política, también.