Morena y su disyuntiva de retomar el camino
Durante la reunión plenaria de Morena, realizada en la capital del país, la presidenta Claudia Sheinbaum mandó a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para enviarles un mensaje. Dicen los que estuvieron, que aunque no se mencionó, es de que quedó claro quien los manda y, en segunda, a hacer un llamado a la unidad entre los diputados federales y la propia militancia. No es para menos, porque los caso de Rubén Roca, el huachicol Fiscal y el de “Andy” López Beltrán, además del aderezo que le ha puesto Estados Unidos con su coqueteo con Omar García Harfuch, generó una gran división al interior, por lo que se advierte que de no sanar las heridas está en riesgo la viabilidad de la 4 Transformación.
Se acabó el poder purificador en Morena
Y durante esa reunión quien también se llevó las palmas fue la dirigente de Morena, Ariadna Montiel, quien durante su discurso dejó en claro que en la definición de las candidaturas ya no se permitirá el arribo de personas de otros partidos y con dudosa trayectoria política. También mencionó que se realizará una revisión de la trayectoria de quienes aspiren a un puesto de elección popular, para que cumplan con los lineamientos en el partido y no pongan en riesgo la viabilidad del movimiento. Ahora sí que a morena se le acabó el poder purificador que tenía el expresidente para quienes venían de otros partidos.
Noroña y pobre pataleo
Sin mayor problema y sobresalto alguno, la bancada de Morena en el Senado de la República eligió al próximo presidente de la Mesa Directiva. A mano alzada se decantaron por el mexiquense Higinio Martínez, luego de que los legisladores Oscar Cantón Zetina y Manuel Huerta Ladrón de Guevara, desisiteron en sus intenciones por presidir la cámara baja. El único negrito en el arroz fue Gerardo Fernández Noroña, quien fiel a su costumbre no asisitió la reunión plenaria, pero sí envío una carta en la que cuestionava la decisión por unanimidad y criticaba que no lo hayan tomadao en cuenta. La verdad es que le dieron la presidencia para que no generar mucho ruido, pero su paso fue tan desatrozo que ahora no tiene ninguna otra posibilidad de encabezar otro encargo en el Senado de la República