El gran mensaje de las extradiciones
Por segunda ocasión en la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum se da la extradición masiva de importantes integrantes de diferentes organizaciones delictivas que operan en nuestro país hacia Estados Unidos, todo con la finalidad de que purguen las penas que ahí también se les imputan. Se habla de todo tipo de cárteles que operan en diversas zonas del territorio nacional y que han sembrado el terror. Allá, por lo que se ha visto, las cárceles sí cumplen con su función y están muy lejos de que el dinero sucio les permita cierto tipo de prebendas a los delincuentes. Tal vez este sea el mensaje más claro de las autoridades a los miembros de los grupos criminales, de que su carrera delictiva terminará en cárceles de Estados Unidos.
La alerta de viaje de EU para México
Por un lado, las autoridades del vecino país aplauden y felicitan la determinación del gobierno mexicano por acabar con la delincuencia, pero por el otro no dejan pasar la oportunidad de señalar que se trata de un territorio muy peligros. Ayer emitieron una alerta de viaje, en la que de los 32 estados que conforman la nación mexicana, sólo dos consideran seguros para sus connacionales, se trata de Campeche y Yucatán. De las más peligrosas, los estadounidenses señalan a Colima, Guerrero, Michoacán, Sinaloa, Tamaulipas y Zacatecas, donde dicen que ni por error pongan un pie, pues pueden ser víctimas de asaltos, ataques, extorsión y otro sin fin de ataques. Todo parece indicar que a los vecinos del norte con nada están contentos.
El gran reto de la zona oriente del Edomex
Mucho trabajo en materia social tiene que realizar el gobierno del Estado de México, que encabeza la maestra Delfina Gómez Álvarez, en la zona oriente de la entidad. Donde los asesinatos de dos menores de edad porque sus padres no pudieron pagar deudas ha consternado a miles de personas. Cuando hablamos de trabajo social no nos referimos a la entrega de apoyos económicos que no resuelven el tema de la pobreza, sino de intentar generar un cambio en la sociedad y dejar de lado situaciones como estas, donde la vida de un menor vale mil pesos. El cambio será lento, pero paulatino, en aras de una mejor convivencia y de que no se repitan este tipo de casos.