Son tiempos de sismos grandes, de pandemias y desconocidas, de amenazas de un vecino delirante, son momentos de estar alerta sobre lo que pueda suceder en el ámbito de la salud y ya no para prevenir, como era el pronóstico optimista inicial sino para estar sano.
Sin embargo, la burocracia y los intereses que se interponen para dar cauce a atención médica echan raíces en la administración pública e impiden un desarrollo de acuerdo con las necesidades de la población, estancadas por los intereses de unos cuantos instalados en puntos de decisión.
Hasta el momento no existe justificación para que haya trámites que impidan el crecimiento de instituciones de educación que fortalezcan con personal especializado el sector salud.
De hecho, deberían ser, en esta época, los que menos trámites debían tener, con pocos filtros, pero aplicados con profesionalismo. Actualmente, son muchos los requisitos para impartir enseñanza a jóvenes con vocación, y podrían ser más, pero aplicados con honestidad, condición que no sucede en este proceso de aprobación para espacios de estudio para los profesionales de la salud en todas sus variables.
El abuso de las autoridades, obligó a algunas instituciones de enseñanza a denunciar una crisis en la Comisión Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud que impiden sus actividades.
Las instituciones educativas señalan alteración de procedimientos, imposición de criterios, falta de información, son sólo parte de este problema que señala directamente a la Dra. Magdalena Delgado Bernal, quien encabeza Educación en Salud, y tiene en sus manos la Opinión Técnico-Académica, encargada de aprobar trámites esenciales para la enseñanza de profesionales de la salud.
La Dirección de Educación en Salud se encarga de autorizar las Opiniones Técnicas Académicas, las asignaciones de plazas para internado de pregrado, el servicio social y, de manera fundamental, la organización y gestión del Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas. Actividades que han sido cuestionadas desde hace muchos años, no se trata de un problema nuevo.
De tal manera que cuando una institución de educación quiere incursionar en la enseñanza de la salud, encuentra no sólo obstáculos sino un verdadero sabotaje.
Alterar trámites para la creación de profesionales de la salud es un crimen. Más aún en momentos en los que deben importarse médicos para que cubran las necesidades, en una actividad donde debe haber facilidades especiales dada la urgente necesidad de profesionales.
La responsabilidad de la iniciativa privada en los campos más carentes de profesionales debe ser apoyada por autoridades del sector, porque acusa falta de interés, en el mejor de los casos, no puede explicarse de otra manera la actual situación en este rubro.
El sector Salud ha sido saqueada por administraciones anteriores, en este punto confluyen intereses y necesidades muy fuertes, donde riqueza, salud y sobrevivencia están de por medio.