México no tiene remedio, porque sus políticos no tienen remedio, porque son una especie podrida, y lo peor es que no hay forma no solo de que mejoren sino de que su sociedad los castigue como debe ser, los ejemplos son múltiples a lo largo y ancho de la historia moderna y antigua.
No hay remedio, un ejemplo más nos lo dieron esta semana que concluyó, el cinismo en su máxima expresión, y nada ni nadie con poder que pueda o quiera hacer algo, todo lo contrario, celebrando desde el púlpito mañanero ya que no pueden hacer otra cosa más, o no quieren hacerlo, o ambas cosas.
Nos dijeron, gritaron con todo cinismo frente a millones y millones de mexicanos, millones de ellos todavía sus adoradores hay que decirlo, que "digan lo que digan se acabó la corrupción en México", pero el cinismo no es nuevo en este personaje, pasó 6 años así y nadie le dijo nada porque la investidura lo impedía, hoy su "autoridad moral" también lo impide.
Y basta con hacer dos menciones para que este México, lleno de "pueblo bueno y sabio" pero profundamente mediocre e ignorante en una buena proporción, muestre las heridas recientes que en materia de corrupción lo han herido, como no había sucedido en muchas décadas incluso y eso ya es mucho decir porque si algo distinguía a los de antes, especialmente a los tricolores, era la brutal corrupción, saquearon a México todo lo que quisieron.
Amilcar y Huachicol fiscal, solo por mencionar algunos, solo por decir algunas palabras de lo mucho que México ha padecido desde 2018 a la fecha, en esta maravillosa ¿transformación?, ¿en qué se ha transformado México?, sigue siendo un país corrupto.
México es un país corrupto, diga lo que diga el cínico de Palenque, y así sus adoradores le crean a pie juntillas todo lo que diga, igual nos dejó un sistema de salud mucho mejor que el de Dinamarca, el mejor del mundo. Y lo peor es que sus mentiras le han funcionado desde hace décadas, así a base de mentiras llegó a donde llegó, pero no es el único caso en el mundo, eso es un hecho.
"Ya se acabó la corrupción", dice este mentiroso, cínico y manipulador de toda la vida, y México sigue sangrando porque no hay remedio, porque así es este país lamentablemente. Amilcar puede dormir tranquilo, nada le pasará mientras de por medio esté la seguridad de quienes han saqueado a México porque ni modo que entre ellos se metan a la cárcel, ni más faltaba.
Bravo México, no tenemos remedio, no lo vamos a tener nunca mientras la sociedad sea tan cobarde y conformista, mientras la compren con alguna dádiva, con algunos pesos miserables que la vuelven igual de miserable, el futuro de México no importa.