El gobierno federal de México comenzó la recolección de pruebas e información sobre la presencia del embajador estadounidense, Ronald Johnson, en una ceremonia organizada por las autoridades estatales de Querétaro. La titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rosa Icela Rodríguez Velázquez, dio a conocer esta postura durante su comparecencia ante senadores de la República, enfatizando que la administración actuará con cautela antes de fijar un posicionamiento definitivo.
La controversia se originó a raíz de la asistencia del diplomático de Estados Unidos al acto donde se colocó la primera piedra de un centro internacional enfocado en la capacitación para el combate a la delincuencia organizada. Dicho encuentro estuvo encabezado por el mandatario estatal panista Mauricio Kuri, lo que motivó que las autoridades federales iniciaran indagatorias para aclarar el contexto del evento y evaluar si existieron responsabilidades normativas.
Al acudir a la Junta de Coordinación Política de la Cámara Alta en el marco del segundo informe del Ejecutivo, la funcionaria explicó que se están llevando a cabo las consultas pertinentes de forma directa. Precisó que el objetivo de recabar estos elementos es presentar un diagnóstico transparente y detallado a la ciudadanía mexicana tan pronto como concluya el análisis formal del caso.